Martes, Junio 18, 2019
   
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Rincones de Ley

'Menores y alcohol'

Parece que los medios de comunicación han reaccionado ante la muerte accidental de una niña de 12 años, como consecuencia de un ‘atracón’ de bebida. Esto ha provocado que un sinfín de noticias hayan saltado a los medios de comunicación con titulares que se repiten prácticamente por todo el país sobre que un menor ha sufrido una intoxicación etílica y una pérdida de consciencia. Esto no es nuevo de ahora, viene desarrollándose durante muchos años y los profesionales de las adicciones han advertido en diversas ocasiones de la problemática del consumo de alcohol en menores. El acontecimiento de la menor fallecida ha hecho saltar unas alarmas que ya estaban activadas en algunos sectores de la sociedad.

La evidencia científica ha demostrado que los “atracones” de bebida son un patrón de consumo perjudicial de alcohol, que produce consecuencias negativas inmediatas, que pueden llegar hasta la muerte y no sólo por sobredosis, como sucedió en este caso, sino también como consecuencia de graves accidentes o de conductas imprudentes o autodestructivas, que se suelen producir bajo un estado de intoxicación alcohólica aguda.

Se considera como “atracón” de bebida (o “binge drinking” de los angloparlantes) la ingesta de más de 4 consumiciones de contenido alcohólico en poco rato (entorno a las 2 horas) o más de 3 consumiciones en mujeres, menores y ancianos.

Este patrón de consumo produce una elevada concentración de alcohol en el cerebro, que es la causa de los conocidos efectos euforizantes de la embriaguez, pero al mismo tiempo produce también síntomas de inestabilidad a la marcha e incoordinación motora, que son la causa de accidentes, caídas, lesiones, fracturas; desinhibición de impulsos agresivos que pueden causar conflictos, discusiones, peleas y agresiones; desinhibición de impulsos sexuales que aumentan el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual (como hepatitis C, sida y otras) y también de embarazos no deseados.

Es conveniente tener en cuenta que el cerebro  se encuentra en un proceso de desarrollo hasta llegar a la edad de 24 años. El impacto del alcohol y las drogas sobre un cerebro adolescente es mucho mayor que sobre el de un adulto, por ser más sensible a los efectos euforizantes del alcohol, las drogas, el juego y cualquier otra conducta adictiva. Los adolescentes pueden presentar una mayor dificultad para controlar la conducta de beber alcohol y pueden desarrollar adicción a la bebida con más facilidad que la persona que inicia su consumo de alcohol después de los 21 años. Pero los adultos también hacen “atracones” de bebida que les ocasionan consecuencias negativas.

Otros países han adoptado medidas para limitar la cantidad de alcohol ingerido por ocasión y después han evaluado su eficacia. Algunas estrategias para reducir esta problemática han resultado poco o nada eficaces, mientras que otras han dado buenos resultados y se están utilizando. Sin embargo estas medidas eficaces requieren la sensibilización de toda la población, el apoyo de las autoridades y una nueva legislación más restrictiva con respecto a aspectos como la publicidad, la promoción y el patrocinio de las bebidas alcohólicas; un incremento en el precio de las bebidas, de acuerdo con su mayor o menor contenido en alcohol, y un buen cumplimiento de las limitaciones ya definidas, como la edad legal para empezar a beber alcohol (que es la mayoría de edad) y el límite legal de alcohol –en el organismo- para conducir. Finalmente, el tratamiento especializado de las personas que presentan problemas repetidos como consecuencia de “atracones” de bebida, es también una estrategia muy eficaz para detener las consecuencias negativas asociadas al consumo excesivo de alcohol. Dicho tratamiento especializado es público y gratuito en nuestro país y sin embargo, la mayoría de personas que han tenido consecuencias negativas del alcohol no han efectuado nunca un tratamiento especializado.

 

Conducir con lluvia

Se prevén lluvias durante esta semana, hecho que hace que no tomemos precauciones durante la conducción, y que pueden suponer un alto riesgo de sufrir un accidente de tráfico ya que las primeras gotas son las que mas peligro tienen durante la circulación, y si lleva vehículos de dos ruedas aun mas, ya que el exceso de agua, el pavimento mojado y la velocidad inadecuada, pueden provocar que perdamos el control sobre su vehículo.

La conducción con lluvia puede dificultar la normal circulación aumentando considerablemente el riesgo de sufrir un accidente de tráfico, por lo que debemos adaptar la velocidad a las circunstancias de la vía, ya que podemos ocasionar una colisión contra otro vehículo e incluso llegar a salirnos de la carretera.

Consejos:
1.    Compruebe los neumáticos. Mantenga la presión de los neumáticos correctamente y compruebe la profundidad de la banda de rodadura. Si es la adecuada, se evitarán los derrapajes y el aquaplaning.
2.    Disminuya la velocidad. La mejor manera de evitar los derrapes es aminorar la velocidad. Conducir a menor velocidad permite un mayor control de vehículo.
3.    Mantenga la distancia de seguridad con el coche que le precede.
4.    Revise su vehículo. Eche un vistazo a la dirección, el embrague, los frenos y el acelerador. En un día de lluvia, cuando empiece a conducir, los zapatos estarán mojados y podrán resbalar de los pedales.
5.    Aquaplaning. El aquaplaning se produce cuando se acumula agua delante de los neumáticos a un ritmo mayor del que necesita el peso del coche para desplazarla.
6.    Si la lluvia es demasiado fuerte, detenga el vehículo.
7.    Las primeras lluvias hacen más resbaladizo el pavimento. Es donde los conductores pueden perder el control10. Las nubes reducen la visibilidad.
8.    Preste especial atención al adelantar a otros vehículos.
9.    No conduzca cansado.
10.    Sea prudente y extreme mayor precaución

 

'Halloween'

Cada vez más se está instaurando en nuestra ciudad portuaria, una tradición anglosajona de origen celta como es el Halloween y que se festeja esta noche. Esta fiesta que sin duda se ha hecho conocida por nuestra sociedad española debido a la publicidad emitida en las distintas series y películas estadounidenses, es del todo divertida y curiosa ya que la gente se disfraza con atuendos de temática de terror que simboliza la noche de los espíritus.

Es importante destacar y hay que tener en cuenta, que una fiesta en donde la gente se disfraza, pide caramelos y la intención final es la de divertirse y disfrutar, muchos jóvenes la confunden, y como en distintos aspectos de la vida solo nos quedamos con lo malo y malicioso de cada momento.

Cuando digo que los jóvenes se quedan en ocasiones con lo peor que ven, me refiero que muchos aprovechan esta fiesta para lanzar huevos a viviendas, vehículos edificios y otros elementos de la vía pública, imitando el típico truco o trato de la fiesta de Halloween.

La Policía Local de Cartagena realizará un dispositivo especial de vigilancia que controlará durante toda la noche que no se comentan actos vandálicos e incívicos, para garantizar en todo momento la tranquilidad de los vecinos.

La acción de lanzamiento de huevos no es una tontería, ya que puede suponer una infracción leve a la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, y que castiga al autor que cause daños o el deslucimiento de bienes muebles o inmuebles de uso o servicio público, así como de bienes muebles o inmuebles privados en la vía pública, cuando no constituyan infracción penal.
Este tipo de actos vandálicos se castiga con multas de 100 a 600 euros en el caso de mayores de edad y para los menores, supone infracción a la Ley Penal del Menor, además de la cuantía económica por los daños causados.

Por ello es muy importante que los padres expliquen a sus hijos la ilicitud de la acción de lanzamiento de huevos, ya que algo que a priori parece algo divertido y gracioso, puede llevar acarreada sanciones administrativas elevadas.

Además, aunque los padres no sean autores materiales de los hechos, son los responsables civiles del menor, teniendo que responder por los perjuicios económicos por los daños por actos vandálicos ocasionados por sus hijos.

   

Sobre los interinos

La casualidad ha permitido que en el mes de septiembre de 2016 aparezcan dos sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la cuestión de los trabajadores interinos, tanto laborales como funcionarios. En ambos casos, se trata de la aplicación de la directiva 1999/70 de la CE  del Consejo de 28 de Junio de 1999  relativa al acuerdo marco de la CES la UNICE y el CEEP sobre trabajo de duración determinada

En el caso del trabajador-interino no funcionario se trataba de dilucidar, si a la finalización del contrato de interinidad, el trabajador tenia derecho a percibir indemnización por finalización de su contrato, al igual que el resto de trabajadores contratados o fijos  En este caso el TJUE en su sentencia de 14 de septiembre de 2016 interpretando la cláusula 4.1 del Acuerdo Marco, establece, que el concepto de condiciones de trabajo  incluye la indemnización que un empresario esta obligado a abonar  a un trabajador por razón de la finalización del contrato de trabajo  de duración determinada, y por tanto, en este sentido, vulnera lo establecido en la mencionada cláusula, el hecho de que a la finalización del contrato de interinidad  del personal laboral tanto al servicio de la Administración como de la empresa particular, no perciba indemnización alguna, considerado que tiene derecho a ser indemnizado a la finalización de su relación laboral, prohibiendo la discriminación con el resto de trabajadores contratados.

Dicha indemnización se obtiene en razón a que la  extinción, esta basada en una causa objetiva y por tanto, dicha indemnización deberá ser de 20 días por año de servicio. En este sentido, se pronuncia la sentencia del TSJ de Madrid de 5 de octubre de 2016 Recurso de Suplicación 246/2014, así como sentencia del Juzgado de lo Social Número 2 de Orense de 11 de Octubre de 2016 Proceso 523/2016. En definitiva, la conclusión es sencilla, la extinción del contrato de interinidad-laboral  utilizado frecuentemente por la administración y mas concretamente por la administración de Defensa traerá aparejada, una indemnización de 20 días de salario  por año de servicio, y todo ello, mientras tanto el legislativo, establezca cualquier otra indemnización para los contratos de interinidad, en cuyo caso desaparecería la causa discriminatoria. 

Otra cuestión diferente es el tema de los funcionarios-interinos. En este caso, el TJUE  en su sentencia de 16 de septiembre de 2016, al analizar el mencionado Acuerdo Marco sobre duración determinada de los contratos, establece que del mencionado acuerdo, y en concreto de su cláusula cuarta se desprende que la contratación temporal, (en el caso del interino funcionario su nombramiento ), “ no puede admitirse nombramientos de duración determinada que puedan renovarse para desempeñar funciones permanentes…” de tal forma  que se considera un abuso la utilización indiscriminada de estos nombramientos, y por tanto un fraude de ley, lo que nos lleva a la irregularidad  del cese y a colocar al trabajador interino en una situación de indefinido, hasta tanto, no se cubra su plaza de forma permanente y mediante el procedimiento reglamentario, o bien se amortice, lo que nos lleva a la situación practica de poder reclamar por parte del  funcionario interino que es cesado su condición de interino-permanente y permanecer en su puesto, hasta tanto  se den razones objetivas para su cese. En tal sentido se han pronunciado las sentencias recaídas en el PA 371/2013 del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo N.4 de Madrid de fecha 21 de Septiembre de 2016 y la Sentencia del TSJ de Andalucía- Sala de lo Contencioso-Administrativo Recurso de Apelación 221/2016

Al hilo de las sentencias antes mencionadas, corre el rumor  respecto a la posibilidad de la posible indemnización de los funcionarios-interinos en el momento de su cese. En tal sentido, cabe recordar, que tanto el Tribunal Constitucional, como el Tribunal Supremo Sentencia de 22.09.2009 han venido a desestimar el principio de discriminación retributiva entre  el personal laboral y los funcionarios, al tratarse de distintos regimenes jurídicos y en tal sentido, veo muy complicado el pretender  que los funcionarios-interinos, puedan ser indemnizados a la finalización de su contrato, y todo ello, pese  a lo establecido en la sentencia del Tribunal Constitucional de 23/2015 retribución antigüedad personal interino) donde se vuelve a interpretar el Acuerdo Marco sobre trabajo de duración determinada, en este caso estableciéndose la condición de que dicho acuerdo, es aplicable tanto al personal laboral como funcionario  en lo referente a la contratación temporal, lo que sin duda, puede abrir una esperanza  en lo referente a la indemnización.

Terminando de escribir el presente artículo, tengo conocimiento de la sentencia del TSJ del País Vasco de 18 de Octubre de 2016 recaída en el Recurso de Suplicación 1690/2016 y donde  se establece una nueva variante  a lo expuesto con anterioridad. Se trata del criterio establecido por parte del Tribunal, en relación a considerar que en el supuesto de extinción del contrato de obra o servicio, aun considerando que exista causa de extinción, esta se equipara a una causa objetiva, y por tanto, la indemnización que corresponde al trabajador es de 20 días de salario por año de servicio. Una novedad que quizás convenga analizar más adelante con más calma.

 

El crimen y la literatura: ‘La hija del Txakurra’

‘La hija del Txakurra’, obra de José Alfonso Romero P. Seguín, novela que tuve el honor de presentar en la ciudad de Murcia el pasado día 27, es una novela que les puedo asegurar no les va a dejar indiferente, debido a que es un compendio de historias -11 concretamente- que el autor nos narra, donde nos enfrenta a la brutal y terrible acción de la banda terrorista ETA, sobre todo durante los primeros pasos de la democracia en España, a pesar de que el grupo terrorista realizó de forma sistemática atentados durante 50 años.

Son relatos de hechos reales novelados donde nos vamos adentrando en esos ataques a los miembros integrantes de la Guardia Civil, especialmente durante su estancia en el País Vasco. Novela no exenta por supuesto de una riqueza literaria que atrapa al lector desde la primera página, gracias al detalle y la descripción que tan hábilmente realiza su autor, realizándolo de  una forma muy descriptiva, cuando leemos esas historias, donde la banda terrorista pretendía, a través del miedo, conseguir sus fines, que mantenían una lucha armada contra un Estado atentando contra unos simples funcionarios cuyo único interés era ayudar y dar seguridad a sus conciudadanos.

En esta obra vemos el drama vivido en esos años, en su mayor parte por los que eran objetivos de un grupo terrorista, el dolor de las víctimas, el miedo de una sociedad –sobre todo el de aquellos que no estaban de acuerdo con las ideas por las que se mataba- también el mirar para otro lado, el focalizar el odio, la rabia, hacia aquellos que lo único que hacían era cumplir órdenes y trabajar para la seguridad de sus conciudadanos.

A través de las páginas de este libro, podrán acercarse aunque sea mínimamente a lo que podían sentir estos jóvenes que ingresaban en el cuerpo de la guardia civil y eran enviados al País Vasco, en unos años que fueron sumamente duros, los años del plomo, donde día sí y día también eran asesinados, de un tiro en la nuca o con una bomba, y hacerse una pequeña idea de cómo tuvo que ser estar en ese lugar y en esa época.

Cada una de las historias nos describe un drama, una historia de dolor, ‘Once años después de morir’, ‘La hija del txakurra’, ‘La silueta de Gaínza’, ‘Hombres de papel’, ‘El viaje’ y ‘Pedales de plomo’, entre otras.

La despersonalización de la víctima
La victimología es la ciencia que estudia la víctima. En esta ocasión a través del relato, nos encontramos con los dos tipos de víctimas, de un lado las que lo eran por su trabajo, su ocupación, lo que se podría llamar “los objetivos naturales de la acción terrorista”, de otro tendríamos a la población civil en general que podía sufrir las consecuencias de los atentados indiscriminados o también como consecuencia de atentar contra una persona concreta y que estos estaban en el lugar o proximidad del lugar de los hechos, había un componente de accidentabilidad, pero ello, no elimina la característica básica de la intencionalidad del atentado, es decir, la voluntad deliberada de producir daño, terror e inseguridad.

Es dura esa cosificación de las víctimas, tratarlas como si fueran “cosas” y no personas, el despersonalizarlas, para así no sentir ningún tipo de sentimiento ni dolor ni siquiera empatía hacia la víctima ni hacia los suyos.

En Victimología, existen tres fases en la victimización de las víctimas. La victimización primaria, es cuando la víctima lo es en el momento que se comete el delito, en este caso, el atentado. La victimización secundaria como parte en el proceso procesal penal, en estos casos las víctimas ni siquiera podían intervenir en el proceso e incluso en los casos donde la víctima directa, como la familia no tenían acceso ni siquiera al juicio. Pasando a una victimización terciaria como sujeto de sufrimiento en su angustia, su dolor, depresión, etc.; sintiéndose marginado posteriormente al rememorar cómo sucedieron los hechos.

   

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