PERIÓDICO DE SUCESOS, TRIBUNALES y TRÁFICO DE LAS COMARCAS DEL CAMPO DE CARTAGENA Y DEL MAR MENOR                                                                         booked.net

Sin miedo y sin esperanza

“A veces en la vida hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza.” Sandro Pertini, Presidente italiano. Y esa es nuestra lucha contra el terrorismo, una lucha sin miedo, pues no debe de amedrentarnos, sería su victoria, pero sobre todo es una lucha  sin esperanza. La historia es implacable, el ansia de soberanía del radicalizado y yihadista islam, mal entendido y adaptado a los intereses de los autócratas han consumido al mundo civilizado en una  permanente debacle social, cultural y religiosa.
Cobardía. Que según nuestro diccionario es miedo o falta de valor en situaciones difíciles o peligrosas. A la falta de esperanza hay que sumarle este ingrediente que es el denominador común de estos actores del terror, la cobardía de no aceptar la evolución de una civilización a occidente, precisamente por ese orgullo ancestral, arcaico, primitivo, egoístamente soez y recesivo que no les permiten avanzar, así se auto-desestructuran y se produce la emigración desestructurada ya desde el origen, se auto discrimina en guetos con un sentimiento íntimo de “falta o pecado” que tampoco les permiten integrarse en sus nuevos hogares y en esas libertades a las que posiblemente teman.
A este sazonador de cobardía se suman los que amparan los actos de terror, los que tibiamente esconden su interés en la desacreditación del asesino, los progues que ignoran la historia y quieren cambiar el futuro a su interés, los que se esconden en siglas populachas, chabacanas y tórridas, para ser algo en una vida vacía que dilapidan, son seres sin espíritu, seres inertes…, que de manera fútil han acabado haciendo política de trastienda, barata y chocarrera para no condenar estos aberrantes actos de terrorismo. Estos son cobardes porque tienen miedo y son egoístas, y a éstos,  la providencia y el destino no les da una silla en La Belle Équipe, una entrada en Ba-ta Clan o un ticket en unas cercanías de Atocha, al contrario, se los da a los limpios y jóvenes de corazón. Quizás, como algún ministro canadiense apuntó por ahí…, deberían de acoger un terrorista en su casa y compartir las mieles del edén con él, la comida, la morada, la mujer…, como decía Gandhi, “El miedo tiene su uso pero la cobardía ninguno”.
Dolor o intenso sentimiento de pena, tristeza o lástima producido por una contrariedad. El dolor inferido por estos brutales ataques y asesinatos es estéril, no sirve de nada, como decía Concepción Arenal, “El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro”, y a esta vieja Europa le ha enseñado mucho, esta frase y este personaje no es casual que sea citado, si bien dijo también que el dolor es la dignidad de la desgracia y esa es la dignidad amparada en su dolor del pueblo francés hoy, de los que nos han dado una lección de patriotismo a todos los europeos y en especial a los españoles, ya que andamos escasos de él, y por extensión al pueblo europeo y a los pueblos de alma pura…, decía que no es casual su cita aquí, porque esta escritora española, fue determinante en el movimiento feminista de la época, la lucha por la libertad. La lucha por los derechos de la mujer, la lucha por la libertad de todos ha costado mucho, mucho dolor que ha dado dignidad, y no será mancillada por ninguna horda radical. No hemos visto manifestaciones de musulmanes condenando tan brutales asesinatos, no hemos visto contundentes mensajes ni manifestaciones condenatorias del propio pueblo musulmán en contra de ello y de sus líderes, solo tibieza y lamentablemente, vergonzosa evasivas.
Libertad o facultad de las personas para actuar según su propio deseo en el seno de una sociedad organizada y dentro de los límites de reglas definidas, tomar una copa tras una semana de trabajo, asistir al trabajo en tren, ver un espectáculo… Hugo Finkelstein dijo que; “Todos hablan de libertad, pero ven a alguien libre y se espantan”, Ese es el principal fin de los atentados, coartar la libertad. No podemos permitirlo, no podemos permitir que el miedo, la sinrazón cambien los momentos cotidianos que tanto se añoran, que cambien la filosofía de vida europea, sería perder una batalla, aunque se supedite a la seguridad y al exhaustivo control.
Hay sacar las feroces garras que han marcado y forjado el destino del viejo continente. Todos somos recelosos, no hay integración, posiblemente a pesar de ser generaciones estacionadas, en su fuero interno y menos interno está el deseo de poder y sometimiento al pueblo europeo, y esa intuición y presentimiento se nos cruza en la mente continuamente, ¿tenía el judío recelo en los 40 a los alemanes? y no por pensar así era juzgado, tenían tristemente motivos.
Para que la libertad no se coarte, y a pesar de los pancarteros y voceros de guardia que esgrimen absurdos discursos, populachos y triviales, hay que actuar, el binomio de premisas y la dicotomía del juicio humanitario y la solidaridad con la seguridad está ahí, el estigma del rencor y el resentimiento es contrario a la seguridad de los europeos. Hay que condenar el discurso xenófobo, pero el que se hace en contra de occidente. ¿O no es racismo lo que adorna y justifica todas estas barbaries? ¿Y los que pitan el silencioso minuto de respeto? ¿Y los que piden el mismo respeto para víctimas y verdugos? Desgraciadamente Europa, otra vez ha entrado en clara movilización contra la radicalización y el terrorismo.
Venganza o la respuesta a una ofensa o daño causando otra ofensa. A pesar de que el británico escritor Walter Scott dijo que; “La venganza es el manjar más sabroso condimentado en el infierno”. Y Francis Bacon que; “Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él”. En ocasiones hay que buscar la igualatoria. Aunque nuestra venganza no deja de reflejarse en una frase, que no se de quien es;  “A los que andan por la vida arruinando las de otros y luego siguen como si nada. Recuerden. La vida es un círculo, todo vuelve y te pega donde más te duele”, eso espero.

Imprimir

Sobre Nosotros

  Cartagena de Ley es un periódico de noticias de sucesos, tribunales y tráfico que edita 21DEhoy agenCYA, empresa fundada en el año 2009 que también abarca los diarios digitales cartagenadehoy.com - launiondehoy.com - elalgarlosurrutiasdehoy.com y las revistas de papel El Puente - Tele Pinacho además de otras publicaciones y trabajar para eventos y gabinetes de prensa


21DEhoy agenCYA
cartagenadeley@gmail.com
Telf: 608 489 063

Usamos cookies en nuestro sitio web. Algunas de ellas son esenciales para el funcionamiento del sitio, mientras que otras nos ayudan a mejorar el sitio web y también la experiencia del usuario (cookies de rastreo). Puedes decidir por ti mismo si quieres permitir el uso de las cookies. Ten en cuenta que si las rechazas, puede que no puedas usar todas las funcionalidades del sitio web.