PERIÓDICO DE SUCESOS, TRIBUNALES y TRÁFICO DE LAS COMARCAS DEL CAMPO DE CARTAGENA Y DEL MAR MENOR                                                                         booked.net

“… poder y abuso, abuso y poder’

El escritor y político irlandés Edmund Burke sentenció ya en el siglo XVIII una aseveración de las que hacen historia filosófica y empírica por real; "Cuanto mayor es el poder, más peligroso es el abuso".

Y sin duda alguna, el binomio poder y abuso ha sido una constante en la sociedad actual y seguro o “deseguro” que diría algún longevo castellano, lo ha sido a través de nuestra historia y tristemente lo será.

La idea de que los hombres y las mujeres siempre han estado luchando o intentando hacerse con el mayor poder posible es tangible, demostrable, por nuestra peregrina naturaleza somos como animales, siempre buscando nuestros dominios. Así, el poder es como un veneno, es como una droga que aturde al que lo obtiene y lo deriva a una mediocridad infinita si no es de alma pura, y eso hoy es difícil de encontrar. No se sacia lo suficiente, se busca conseguir más poder a base de hechos y actos, normalmente desafortunados por la ceguera que el drama impone. Y así, a más poder, la sensación es inmortal, la de ser los dueños de todo y todo está sometido a las propias pretensiones, y se establecen entonces en un centro ideado y virtual de un abuso que transciende en la falta de libertades e interesados sometimientos, por sintetizar en todas sus derivas.

Dicho esto, es el análisis o diagnóstico de este humilde columnista para describir la debacle de la política española, y sobre todo de la caída del Fénix del PP murciano, un Ave que le costará resurgir de sus cenizas con el líder actual, a pesar de los picotazos del Pelicano de la Biblia por subsistir y mantener a sus fieles. Un PP roto, agrietado y fracturado que hace agua por ambos costados, babor y estribor, y eso es visible, solamente la sumisa actuación de C´s que ha perdido toda la confianza del respetable por “quedabien” y “sumisos” y por no tener figuras políticas a la altura de las circunstancias, ni en Murcia ni en Cartagena, así han facilitado situar al frente de la Comunidad a un Presidente con fecha de caducidad a costa del orgullo y del poder desarrollado durante dos décadas con más pena que gloria en esta Comunidad por su antecesor y actual mano negra política. Ni hay agua y la desalada que defiende mediocremente y sin hechuras Pedro Antonio es una milonga de Valcárcel cara y desafortunada, un negocio condenado al fracaso y que ha costado un huevo. Ni hay alta velocidad, ni hay súper aeropuerto, por otro lado nada necesario, ni hay súper puerto –el de la Cadena solo-, ni hay vergüenza, torera o anti taurina, ni hay arrestos para poner coto ni cojones u ovarios según corresponda, da igual, solo sumisión al señor feudal que ha conducido a la ruina esta tierra, al vagón de cola de las taifas españolas del siglo XXI.

“Otrosí”. Los nombramientos en los principales escalones de mando no han sido todo lo acertado que esperábamos los Cartageneros y supongo que también los murcianos. Si bien se han colocado escasas figuras de exultante trayectoria en algunos puestos, harían falta muchos más gestores y técnicos, “otrosí” hemos caído en la banalidad de los favores otra vez, o en el peor de los casos en la falta de ideas, denominador común en la escena política local, regional y nacional, mediocridad es el denominador común. Si entrar en temas personales, nada más lejos de mi intención, sorprende que el Virrey desde Bruselas siga cercenando la libertad de los ciudadanos de esta región con sus derivas, y esto con el sometimiento del Partido Popular que navega sin norte y sin brújula que es peor, valga la redundancia, va a la deriva, no se ciñe al viento y no ajusta la caña, si el Partido apostaba por otro candidato que no fuera Sánchez, ¿por qué lo impone el virrey desde su amancebado por arreglado exilio?, esto trae consecuencias, como las ha traído en Cartagena omitir a alcaldables como Albaladejo o a Garre en la Comunidad. “Otrosí”, ¿Cómo se puede dar un tercer puesto de mando –DGP- a una persona que ha fracasado en la gestión del Palacio de los Deportes de Cartagena y solamente tiene después de dos décadas y pico de -in gestión-, en su contabilidad “debes” en lugar de haber?, y esto a pesar de los reconocimientos provincianos de fortuna que el calor chabacano estival procura, esto a modo de ejemplo, pero en las hemerotecas hay más. Problemas de ser personaje público y como dice un buen amigo y mejor persona, “Y quien quiera honra que se la gane”.

Espero…, esperamos los sumisos clientes de estas urnas de papel mojado que con la cercana salida del Presidente, y de eso no hay duda, no hay talla política ni de lejos, y con las inminentes elecciones generales, la consecuente restructuración del gobierno regional, estos flecos se midan con lupa por la ciudadanía y no mantengamos a más siervos de la charada Barreiro y Valcárcel en nómina, ni en la cima ni en el valle, ya hay bastantes mendigos intelectuales viviendo de la política –de nuestros impuestos- en Cartagena y en la región. Políticas o gestiones anteriores estandarizadas y nunca olvidadas y siempre presentes por chabacanas y pueriles en la oposición, dados el cartel actual de diestros y diestras, contagiando al resto de formaciones por simpatía, como las explosiones, ¿por qué no? En la trimilenaria, una adivinanza muy infantil como triste metáfora de la actitud y aptitud política; “Haciendo ruido ya vienen, haciendo ruido se van; y, cuando mañana vuelvan, de igual manera se irán”.

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