El mundo al revés y la mala reputación

Escrito por Andrés Hernández Martínez.

 

Quien me diría a mí hace cuarenta años o más, que citaría en un artículo a Paco Ibáñez, yo que he sido un revolucionario del conservadurismo y de la ética mas moderada, pues sí, me viene a la cabeza aquel lobo bueno al que maltrataban todos los corderos, aquella bruja hermosa y sobre todo a aquél pirata honrado, serán cosas de la edad.

Fue a finales de la canícula cuando un sorprendente personaje de nuestra sociedad más real, lo digo por los que viven en sus propias mentiras y fantasías en la tres veces milenaria ciudad de Cartagena, que es la inmensa mayoría, pues éste nos deleitaba con la metáfora de un ayuntamiento playero lleno de experiencia y sabiduría, y me da pie a pensar unos meses mas tarde que, la actual corporación municipal de la tres veces milenaria ciudad de Cartagena no se aleja mucho de aquél onírico escrito nacido entre bambalinas estivales.

Tenemos una corporación donde la gestión y la experiencia son un denominador común en todos sus representantes, un ayuntamiento joven…, bueno no tan joven, lleno de letrados de la gestión y el desarrollo efectivo…, que hace que Cartagena florezca cual capullos de alelí. Las áreas gestionadas se ocupan con lo mas granado de la sabiduría local, sin ir mas lejos, Educación es un fortín de desarrollos experimentales del buen hacer, I+D+i (intuyan las iniciales). Un prodigio que mantiene escuelas operativas, acciones multidisciplinares donde se incrementa el currículo tanto del docente como del educado, todo ello de forma grácil, etérea, volátil, en una sinfonía de amables y dialogadas actitudes y sobre todo aptitudes, dados los enormes bagajes laborales de su representante mas directa que consiguen al uso, unos resultados excepcionales, ¿quien dijo que la osadía no era estúpida, o un marioneta del destino chabacana y lánguida?

Tampoco entiendo las críticas al área económica, si bien aquí se da la máxima de una representación experimentada en toda regla, y esta vez de verdad, o no.  La voz de su ama, inquisidora de preceptos ruinosos y maquiavélicos No culpemos a la inocente concejala si se derrochan infinidad de millones en obras colosales a la par que absurdas y encima mal gestionadas y ruinosas, además, si se mantienen cargos a dedo que cuestan una pasta, cargos de amiguetes y amiguitas o de confianza como se dice en este mundillo grosero, es por una razón sostenible, y si para ello los funcionarios municipales han de pagar metafórica pernada a imagen y semejanza del todopoderoso emperador de la Moncloa, es irremediable, y si para ello los cartageneros y cartageneras, que a pesar de ser conservadores e incluso de derechas con mucho orgullo y que no tenemos ni pitos ni gorras del PP, pero debemos sufrir las consecuencias de esta sin par gestión, en absoluto es por desidiosa incompetencia, o seamos serios, ¿es culpa del área en cuestión que cueste tres veces mas un auditorio descomunal a la par que estéril?, o ¿es culpa de la regidora que Contempolis haya sido un camelo del consejero dormilón y otros tontos del montón?, o ¿que eso que todavía no acertamos a adivinar que nace, no renace, camino de Los Canales de un color metálico al que llaman Palacio de los deportes sea otra ruinosa acción desproporcionada de algún gestor menoscabado psíquicamente?, nada de eso, son .., otros..., los otros, fantasmas o espectros de película Aviso a navegantes…, “Cuando administréis el dinero de vuestro pueblo, hacedlo como si fuera el vuestro, y así evitaremos tantos dislates y excesos". (Junci, filósofo chino)

Por cierto, que tampoco entiendo las críticas descomunales a la gestión deportiva en la ciudad, durante más de quince años se ha desarrollado una inmaculada gestión deportiva, de hecho, no carecemos de nada porque en quince años no hemos conseguido nada, mantener sueldos y trabajos inmerecidos a ciertos personajes de la farándula municipal, eso es algo conseguido, sí.

Pero ahora y de la mano de la gestión del ex edil de Hacienda, el deporte alcanza cimas, cotas impensables e incluso orgasmos místicos. El Pabellón Central no está desamparado ni nadie quiere cargarse nada, nadie quiere echar a nadie y menos meter a ningún amiguete (en adelante cargo de confianza) en esta farándula, todo lo contario, es apretarse el cinturón, es que no hay dinero y para eso se derrocha por parte del edil y su equipo, inteligencia y sensatez en la gestión para conseguirlo y optimizar esfuerzos, como siempre ha hecho, de hecho el éxito es palpable y la cercanía es total, basado en un sistema de aseguramiento de la calidad y buenas prácticas donde el usuario es determinante y protagonista, así, la comunicación con el cliente, dígase usuario es magistral por parte de la dirección ¡o lo que sea eso que sea!, si tienes alguna sugerencia, porque en estos lares no existen las quejas, solamente sugerencias, rápidamente contactan contigo y arremeten contra el problema, ¿Qué los equipos estén obsoletos, estropeados, con un mantenimiento nefasto que incluso podría poner en riesgo físicamente al usuario?, no hay problema se soluciona y se arregla, en absoluto te ignoran, como si de un espectro se tratara y además se filma el meticuloso quehacer diario de los monitores y de los usuarios para dar cuenta en suculenta gala del deporte Cartagenero, yo a veces me acojono cuando escucho hablar de cinismo.

Y si seguimos con un sucinto camino de rosas espinosas, no hay que olvidar a aquellas concejalías de andar por casa, llenas de estragos sociales y de desarraigos institucionales, dícese Mujer, Juventud, AASS, Festejos, etc..., lo mas granado profesionalmente de la sociedad cartagenera se ocupan de su desarrollo sin parangón, la que más y la que menos es festera y otros dan dadivas a Caritas, en fin profesionales en toda regla, andaban por allí...

Dicen por ahí y yo no lo comparto y menos con la ingente gestión actual…, lejos de estos ejemplos…, es la poca suerte que han tenido nuestros miembros de los cuerpos de seguridad y emergencias locales, hay que reconocer que la suerte les ha sido esquiva desde hace décadas con sus representantes políticos, ¡representantes políticos!, en Cartagena existe la costumbre, sana o insana, no lo sé, de hacer cursos acelerados con ciencia infusa incluida, también por revelaciones divinas o “peperas” a la Santa Brígida o Santa Teresa, y de repente…, de la noche a la mañana…, el concejal de turno se convierte en experimentado bombero y sagaz sabueso policiaco, increíble…, pero cierto, y eso no es bueno, es mediocre, eso es malo, caca…, yo creía que había un jefe experimentado y por meritos propios dirigiendo a policías y bomberos pero no, hay un puesto vacante siempre para el edil de turno, aunque ahora creo que el desarrollo empresarial del actual y el currículo desmesurado en la gestión lo hace invertebrado en este asunto, de momento parecen alejados los “súperlopez”, “supermartínez”, “supoergarcías”, o no.

Hace unas semanas amenazaba desde este balcón con traer a estas líneas la respuesta al razonamiento adelantado, incluso antes de que lo pensaran en el PP, de la “NO renuncia ni refresco de la cúpula que no copula” del partido en Cartagena, de hecho, y después de largos razonamientos, no es necesario hacerla, el PP cartagenero, como las lavadoras, con filtro autolimpiable, está remozado, con un contingente de afiliados rayando la excelencia, no está trasnochado, no es rancio, no es senil, no está agotado ni decrepito ni anticuado, aunque huele raro, como ha guardado pero no es un suicidio político de los actuales responsables a costa de los cartageneros, ni la enferma expiración, no es desidia que a su presidente y secretaria general se las traiga al pairo la ciudad y sus ciudadanos, nada de eso, es un ejemplo de servicio y sacrificio a la ciudadanía manteniéndose en los sillones que no poltronas, en algunos casos hasta el último suspiro, no es cierto que se tema dejar el poder, ¿no será que todavía tienen más que dar?, aunque sean mas disgustos que no han dado ninguno. O ¿es que todavía no tenemos a quien designar como sucesor/sucesora?, y tenemos que tragarnos al tragaldabas que designen por imperativo “dedócrata” legal, no es así, este partido no toma a los cartageneros por tontos ni idiotas, en absoluto.

Citando otra vez a Paco, no Celdrán sino Ibáñez, y no con su mala reputación, con aquello de, los que todos señalan con el dedo, salvo los mancos que quieren y no pueden, pero sí en “La poesía es un arma cargada de futuro”.

 

“Cuando se miran de frente

los vertiginosos ojos

claros de la muerte,

se dicen las verdades,

las bárbaras, terribles,

amorosas crueldades".

 

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