La decadencia del estado y sus 17 taifas

Escrito por Escrito por Andrés Hernández Martínez.

Con dificultad y recelo, hubo un tiempo en este país que estábamos acostumbrados a que la política se amparara en la razón y en el sentido común, así lo establecieron aquellos héroes de la transición a pesar de la morralla vocera, que también la hubo al igual que ahora. Indudablemente, la economía iba también en conjunto con los valores y acciones que envolvían el desarrollo fructífero de un pais, pero eso era el pasado.

Las vísceras sociales en una democracia son el objeto de atención principal en el desarrollo político y responsable, pero ahora sangramos donde más falta hace curar heridas, no cabe duda que si la política no está comandada por un buen líder, no un excéntrico, tiende a deprimir a un país, en el segundo caso sería lo que es hoy España, un circo en estado de profunda depresión, pero para tratamiento psiquiátrico y del duro.

La principal causa es el deterioro de nuestra clase política que, producto de escarceos de la defensa de los derechos individuales y la igualdad mal entendida ha convertido a los representantes del pueblo en una masa parlamentaria muy mediocre, así que por derivada propia emana del Estado una corriente política trivial que se acentúa en las taifas o comunidades autónomas, y alcanza su máximo y peregrino cenit en las corporaciones locales, hoy el erario esta masacrado, se dan golpes de mano económicos como el del aeropuerto de Castellón, Ciudad Real, en camino va el nuevo de Murcia y más cercano nuestro sin par auditorio, se arreglan presupuestos a costa de los de siempre, nuevos horarios para funcionarios, horas extras cercenadas, que en el caso de los medios de seguridad cartageneros son u craso error, y sin embargo, como se ha denunciado en innumerables ocasiones, nuestro consistorio acomete una sangrante subida de impuestos y mantiene a o cargos de confianza, amiguetes con hipotecas personales, que cuestan al ciudadano cartagenero medio millón de euros anuales, una tercera parte de lo que se quiere ahorrar a costa del gran déficit municipal, esta no es la filosofía impuesta por Rajoy, al menos eso creo, porque sumando son dos millones en la legislatura más lo que ha coleado nos da vergüenza ajena, pero cómo las mayorías democráticas se transforman en dictaduras encubiertas, a tragar…

Podemos perdernos en los libros de historia buscando el inicio de lo que hoy son CCAA y ayer fueron…, sabe Dios…, reinos que duraron siglos, taifas, partidos, intendencias, realengas, abadengas, y un sin fin…, pero contemporáneamente, no tengo dudas de que, cuando los Padres de la Constitución de 1978 (hoy mancillados por tanto politicucho irreverente) desarrollaron el proyecto de CCAA o el nuevo modelo de Estado, en su pensamiento y directrices había algo que no se ajusta a lo actual. El objetivo era acercar el Estado al ciudadano, siendo las CCAA el enlace principal con las corporaciones locales y desde luego, no duplicar e incluso triplicar funciones ni generar taifas particulares.

La idea de acercar la administración al ciudadano ha degenerado en una hemorragia de intereses creados y despropósitos, así y ahora, los decrépitos e irreales nacionalismos, los falsos independentismos y arrebatos de prepotencias se han adueñado de España, bajo ese espejo de infortunio se han amparado frustraciones de federalismos, y al final, nos hemos rodeado de un ejercito de muertos de hambre ocupando cargos políticos en todas las instituciones, carentes éstos de los mínimos conocimientos de gestión, y en algunos casos verdaderas mafias calabresas donde el ideario de partido se basa en la sumisión, local, regional y estatal, éstos gañanes de la sociedad han tirado al traste las ilusiones del estado del bienestar, de las inquietudes y los sueños. Hoy, los críticos no tienen cabida en este enjambre, ni en Cartagena, ni en la Región de Murcia, ni en la capital del Estado, solo se admiten amigotes y sumisos.

Tenemos gobiernos enfermos y unos políticos contagiados por el virus de la mediocridad. El “Sistema” se ha ido al traste y no puede sostenerse a la esperanza, al haber quebrado todas sus instituciones. El Modelo Productivo de la nación ha naufragado, va a la deriva. El Estado de las Autonomías se ha convertido en feudos medievales donde se rige al amparo del virrey, todo se permite, los demás son vasallos despreciados. La Educación, principal pilar del desarrollo del país ha tocado fondo, o todavía no…, en permanente recesión y alcanzando niveles de retraso inimaginables. Los pilares basados en valores y en la familia están amenazados por la promiscuidad intelectual de los dirigentes y encima, la sociedad ha entrado en un absentismo permanente.

Candidatos/as, listas/os, más de lo mismo en mayo, más de lo mismo en noviembre y si alguien no lo remedia, y a escasos meses de la proclamación popular de Rajoy, lo veo difícil por lo que se esta ejecutando a niveles locales y regionales, seguiremos barruntando vulgaridad política con lo que eso significa para el ciudadano, el caos. Habría que reinventar los partidos y eso es imposible pues sobrarían todos sus pobladores.

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