Jueves, Junio 27, 2019
   
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Con la venia

Con la venia… Miguel Pasqual de Riquelme

“Para mí es un reto apasionante el estar como máximo responsable de la judicatura en Murcia y me quita el sueño el tratar de hacerlo lo mejor que pueda para mejorar el servicio público de la justicia”

  • Entrevistado: Miguel Pasqual de Riquelme Herrero - Presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia

“La excelencia de un líder se mide por la capacidad para transformar los problemas en oportunidades”
(Meter Drucker)


¿Quién es Miguel Pasqual de Riquelme?

  • Miguel Pasqual de Riquelme nació el 26 de junio de 1963, y es como se diría en su tierra, un ‘murciano de pura cepa. En la capital del Segura es donde se ha desarrollado principalmente tanto a nivel profesional como a nivel personal, habiendo cursado en esta tierra sus estudios de educación primaria, así como los universitarios, los cuales finalizó en el curso 1986/87.
  • Tras acabar la licenciatura de Derecho en la Universidad de Murcia, decidió preparar las oposiciones a judicatura, las cuales aprobó en pocos años, ya que en 1989 ya había aprobado dichas oposiciones, tanto para fiscal como para juez.
  • Una vez aprobadas las oposiciones se traslada a Madrid para afrontar la escuela judicial y escuela fiscal, decantándose finalmente por la carrera judicial.
  • Su primer destino como juez fue en Carmona, muy cerca de Sevilla. Al año y ocho meses ascendió a magistrado, siendo destinado al juzgado de vigilancia penitenciaria de Gran Canarias, en las que las competencias que tenía dicho destino eran hacerse cargo como juez de las cárceles de Gran Canaria, La Palma y Arrecife. De allí, al año, su nuevo destino fue el juzgado de instrucción nº 6 de Las Palmas donde permaneció hasta 1996.
  • Regresó a la península, instalándose en el juzgado de Lo Penal nº 1 de Cartagena hasta el año 2000.
  • En 2001 toma rumbo a Madrid, en el Consejo General del Poder Judicial, como letrado-director del Servicio de Relaciones Internacionales, experiencia a su parecer muy bonita. Duró tres años, en los que conoció sistemas judiciales y legales, especialmente de América Central y del Sur, así como de África, Europa Central y del Este, experiencia que le ha servido para continuar con la vía del asesoramiento y consultoría Internacional del ámbito de intervención del Consejo General del Poder Judicial.
  • Posteriormente ocupó el juzgado de Lo Penal nº 2 de Murcia y en el año 2008 es elegido decano del Partido Judicial de Murcia. Finalmente, en el año 2015 es elegido Presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia.
  • En su tiempo de libro le gusta leer, pero la navegación es otra de sus grandes pasiones y se siente ‘prácticamente’ cartagenero, ya que buena parte de su familia es de Cartagena y porque recuerda sus cinco años de estancia en nuestra ciudad con un recuerdo “maravilloso”. La experiencia profesional de Miguel Pasqual de Riquelme se podría definir como excepcional a la par que singular, haciendo de este profesional un ejemplo de superación.


¿Fue vocacional ser magistrado?
No, la verdad es que no. De joven nunca tuve ni vocación clara por el Derecho, ni cuando era estudiante tuve esa vocación clara ni una certeza de que iba a hacer la carrera judicial. Yo, de pequeño, quería ser diplomático(!), pues siempre me atrajo mucho todo lo relativo a viajar, el extranjero, los países exóticos… En las lecturas siempre me gustan los libros de viajes, biografías o descripción de países. Finalmente, dejé atrás lo de ser diplomático y surgió la posibilidad ya que en aquel momento había una gran oferta de plazas para jueces y fiscales, y haciendo mi composición de lugar, y llamándome la atención por la cercanía de un tío mío que era en aquel momento magistrado en la Audiencia Provincial de Murcia, lo acompañaba un poco para ver en que consistía dicha carrera, fue cuando surgió la idea más que la vocación.
Hice la carrera, más tarde aprobé la oposición e inmediatamente me di cuenta de que la judicatura me llamaba muchísimo la atención, a pesar de que era mucho más sacrificada que la de fiscal en aquel momento. Llegué a ser fiscal unos días, pero enseguida percibí que ser juez era lo que quería.

¿Cuáles son las diferencias entre ser presidente del Tribunal Superior de Justicia y magistrado a dedicación completa?
Bueno, es muy diferente. Hay sustrato igual en cuanto a que trabajas con asuntos y desde una perspectiva siempre jurídica de la solución, pero no es lo mismo un juzgado de lo criminal en el que hay celebración de vistas, número muy importante de juicios que celebras anualmente, el dictado siempre importante de un número de sentencias pues te focalizan esa tarea, y ahora hay que compaginar una carga jurisdiccional desde luego mucho menor, aunque es verdad que con más trascendencia, ya que llama más la atención de medios de comunicación y de la ciudadanía. Sin embargo, es una carga comparativamente mucho menor en número, aunque no en complejidad, y todo eso hay que compaginarlo con una actividad gubernativa, que es como llamamos a la gestión interna, y una actividad institucional que ocupan buena parte de mi tiempo.
La gestión para mí es una pasión que descubrí durante el ejercicio de mi carrera, en especial en mi época en el Consejo General del Poder Judicial. Esos tres años que dediqué me encantaron y me llamó mucho la atención la parte la justicia que tiene como aparato, como organización, como servicio público; en definitiva, una organización que tiene que prestar un servicio que debe ser de calidad pero también con eficiencia sin dilapidar medios. Y al ver como se hacían las cosas en otros países, surgió en mí algo que hasta entonces no conocía y es una vocación por trabajar en el ámbito gubernativo o de la gestión de la organización. Éso me llevó a presentarme a decano y estar durante 8 años como tal en el Partido Judicial de Murcia, reto importante por el número de juzgados que tiene, y luego a dar el paso a presentarme a las elecciones a presidente del Tribunal Superior de Justicia, donde se puede hacer una labor más intensa de gestión de este aparato dentro de las limitaciones… La confluencia de competencias, Ministerio de Justicia, Consejo General del Poder Judicial y en la poca gestión que se puede hacer de los tribunales, me resulta muy interesante, atractiva y se convierte en una labor apasionante para mí.

¿De todos sus momentos profesionales, con cuál se queda?
Hay dos. Uno es éste que vivo ahora, pues para mí es un reto apasionante el estar como máximo responsable de la judicatura en la Región de Murcia. Me quita el sueño el tratar de hacerlo lo mejor que pueda para mejorar el servicio público de la justicia, y todas las mañana me levanto con ganas de seguir trabajando. De hecho, en mi familia se quejan de que dedico demasiado tiempo al trabajo. Hubo otro momento para mí apasionante, que fueron esos tres o cuatro años que estuve en el Consejo General del Poder Judicial, en los que estaba la mayor parte del tiempo viajando, trabajando en otros países de manera continua, estando prácticamente la mitad del año fuera de España, prestando asistencia y asesoramiento en el desarrollo de sistemas legales, en el fortalecimiento del Estado de Derecho en otros países y para mí fue una experiencia conocer todos los países de América Central y del Sur, los cuales patee varias veces, incluso en la misma semana llegué a ir de Madrid a América dos veces.
Esos años me dieron la oportunidad de conocer momentos muy interesantes, como fue la incorporación de los países central y del este al proyecto europeo. También me permitió conocer esas naciones justo en el momento de transición de los sistema comunistas a estados de derecho, sistemas más occidentales. Pude vivir momentos fantásticos también en África cuando tuve que hacer consultoría y me permitió ver también todo lo que era la herencia Europea en un entorno e idiosincrasia muy particular y distinta, el como convivía el Derecho con las tradiciones e incluso con la magia como pude ver en alguna ocasión en Guinea.
Me encantó ver momentos y visitar experiencias de justicia tradicional como los hombres buenos y los jueces de los pueblos indígenas de América, y me marcó mucho estar en Sarajevo poco después del fin de la guerra para ayudar a construir la Corte de Estado de Bosnia Herzegovina, que estaba encargada de enjuiciar algunos de los crímenes de guerra que no iban a ser tratados por el Tribunal de la Haya. Fue una experiencia interesantísima conocer lo que había sido una guerra civil, y fue una experiencia personal interesante vivida en los escenarios en primera persona. Vi lugares de internamiento, encarcelamiento, de fusilamiento…; contemplé los restos de las bombas y las granadas, conocí gente que había perdido a su familia y en condiciones muy duras pude hablar con ellas y estar ahí fue muy enriquecedor.
Vi la parte parte dinámica, la parte en la que la administración de justicia no solo gestiona un volumen de asuntos, sino que además es capaz si lo consigue y ese es un poco mi reto, mi pasión… que consiga resolver problemas. Mi objetivo es una justicia que resuelva problemas, entendiendo por problemas los de la gente y naturalmente con las armas del Derecho y con la técnica pero sin perder nunca de vista de que el Derecho, los jueces y los abogados somos un instrumento al servicio de la resolución al conflicto que tengan nuestros conciudadanos y es cierto que, a veces, en este aparato tan grueso que impresiona y del que uno forma parte, hay que tener la perspectiva del engranaje y del que para que esta el engranaje.

¿Qué jurisdicción en su ejercicio profesional le gusta más?
Yo me he formado en la jurisdicción penal y es la que más llamaba mi atención; lo público siempre me ha atraído mucho, me sugiere mucho ese escenario del Estado como parte, como poder, y el ciudadano enfrentándose con ese poder. En el ámbito penal ese conflicto se manifiesta de una manera muy evidente, resultándome más interesante que el ámbito del derecho privado en el que son dos partes, dos conflictos de intereses particulares que si que resuelve el Estado pero me atrae menos.
Desde el punto de vista técnico-jurídico me gusta mucho el derecho penal y además es al que me he dedicado prácticamente toda mi vida y que me viene muy bien como es para un puesto como es un tribunal superior de justicia que tiene fundamentalmente competencias en el ámbito penal, tiene algunas civiles, pero en un territorio que no tiene derecho civil foral o especial como es Murcia, el ámbito de la materia civil es menor. En este sentido me siento cómodo.

¿Cuál es su definición de justicia?
Creo más en la previsibilidad. Muchas veces digo que nuestra primera obligación como jueces es ser previsibles, es decir, tratar de trasladar a la ciudadanía (también a los profesionales del derecho) un cierto grado de certeza de incertidumbre de que se espera del sistema judicial. Y creo que debemos esforzarnos mucho en ello, tratando de evitar que cada juez encuentre la justicia en la interpretación particular que haga de los preceptos legales, sobretodo si esa interpretación es distinta o abiertamente contraria a la del compañero del despacho de al lado que llega a una interpretación distinta de justicia en el caso concreto. Siendo una riqueza el que cada juez afronte el estudio y la resolución del caso desde la libertad de creación e interpretación del derecho, creo que en una sociedad tan compleja como la que tenemos con una litigiosidad tan extraordinariamente alta, nos obliga a los jueces a tratar de ser previsibles y hacer mucho por unificar nuestros criterios, incluso anticipadamente, por detectar pleitos testigo que trasladen a la sociedad una certeza cerca de cual es la respuesta judicial en ese tipo concreto de asunto antes de que la litigiosidad continúe creciendo y por lo tanto siempre visualizo la justicia o la definición de la justicia desde más de la previsibilidad de la respuesta que desde la identificación de valores o aspectos más míticos, filosóficos o religiosos detrás del término.

¿Qué opina de la reinserción social como finalidad de las penas?
Mi opinión es consecuente con la previsión constitucional de que las penas deben estar orientadas a la reinserción social y creo, además, profundamente en ello; es decir, me gustaría vivir en un sistema de justicia penal que se orienta a reconstruir eso que se rompió, y lo que se rompió a veces no son sólo las víctimas ni a veces los hechos criminales, sino que, en ocasiones, lo que venía roto era el propio sujeto activo del delito, el propio criminal. Y ese juguete roto rompió otras cosas y por eso debe tener una reacción como el resto de conductas desviadas en el sentido criminológico de la palabra, pero precisamente con una finalidad de encauzamiento, de recuperación y de reconstrucción de ese tejido social roto lo cual es más fácil de decir que de hacer pero en cualquier caso es algo que no debe perderse nunca de vista.

¿Qué nos puede decir del proyecto de la Ciudad de la Justicia en Cartagena?
Por ella estamos luchando desde el Tribunal Superior de Justicia. El primer acto de apertura del año judicial que hice, tras tomar posesión del actual cargo, quise hacerlo en Cartagena y así lo sucedió, y no fue por casualidad, sino que lo hice específicamente para reivindicar lo que yo creo que es una necesidad no sólo para Cartagena sino para la Región. Cartagena esta llamada a ser, junto con Lorca y con Murcia, el triángulo a través del cuál pivote toda la organización judicial regional. Tengo esa visión y creo que debemos de empezar a pensar en términos de implantación en el territorio distintos a los que se planificaron en 1870, año desde el que prácticamente no se ha movido mucho el número de partidos judiciales. Hay 431 en el país, 11 de ellos en la Región, y debemos empezar a pensar de otra forma, al igual que han hecho la administración sanitaria, la Guardia Civil, el ejercito y cualquier administración en las que han replanteado cual debía ser la forma más eficaz y eficiente en el territorio. Siendo una tarea pendiente, sé que es una tarea delicada, y que genera dudas, temores y conflictos pero creo que lo que hay que hacer es gestionar todo eso para tratar de llegar a un nuevo mapa judicial, y en ese nuevo mapa judicial Cartagena tiene una llamada a representar un rol fundamental debido a su situación geográfica, su importancia económica… El futuro potencial de Cartagena es extraordinario como estamos viendo en los últimos años, y debe prepararse para ese futuro que yo creo que esta llamando a la puerta y no depende del tribunal superior el organizarlo, y debe estar organizada a eso. Lo primero que debe tener organizado es una infraestructura que le permita asumir esa responsabilidad y pasa, como no, por una Ciudad de la Justicia. Mas difícil está siendo el proceso de desarrollo del proyecto. Los terrenos están preidentificados, pues Mandarache siempre ha sido la referencia de donde debía estar ubicado, pero hace falta que los responsables, tanto municipales como el Ministerio de Justicia, se pongan de acuerdo en lo que sería en la identificación de las necesidades concretas y la cesión en su caso del negocio jurídico que se estime oportuno de los terrenos y afrontar el proyectos de construcción. Lo que sí que estamos haciendo desde el Tribunal Superior de Justicia es aceitar ese proceso, y lo hemos hecho haciendo el acto del año judicial en Cartagena, reivindicando esa necesidad y cada vez que he tenido ocasión de reivindicar de que se activen esos previos pasos para la implantación de la Ciudad de la Justicia, y he hablado con el alcalde, con el decano del Colegio de Abogados, con el presidente de la Comunidad Autónoma, con el ministro de Justicia, con los directores generales y con el Consejo General del Poder Judicial he puesto sobre la mesa la necesidad de que Cartagena ya tiene sus espacios físicos sobrepasados, pero no por este motivo sólo, sino porque Cartagena tiene su papel futuro en la Región en lo judicial, y tiene que estar en condiciones optimas para asumirlo.

¿Cuál es la carga de trabajo en los juzgados de la Región de Murcia?, ¿considera que hacen falta más medios humano?
No considero que hagan falta, lo afirmo rotundamente y con datos. Los órganos judiciales de la Región, tanto los unipersonales como los colegiados, tienen más trabajo que el resto de España, tienen menos recursos, menos jueces, menos personal, menos juzgados y son más productivos, a pesar de eso, que el resto de España, proporcionalmente. El problema no está en una falta de productividad ni de esfuerzo, el problema lo tenemos en una litigiosidad muy importante en la Región. Estamos en el puesto tercero o cuarto, según los años, de los territorios con más litigios del país y de los que te tiene una ratio de juez habitante y un número de órganos menor de España. Éso sólo puede revertirse a través de la creación de nuevas unidades judiciales. El Ministerio de Justicia, en sus cálculos internos, ya ha señalado que en la Región hacen falta 36 nuevas unidades judiciales, de las cuales 4 se podrían obtener de la reestructuración interna de órganos que están infrautilizados y que pueden ser utilizados reconvirtiéndose (en ese sentido el Tribunal Superior propuso y el Gobierno/Ministerio de Justicia ha aceptado) la reconversión de un juzgado de Lo Contencioso de la capital en un juzgado de Lo Social, pero reclamamos desde hace años la creación de nuevas unidades judiciales aunque la crisis económica lamentablemente ha dejado durante varios años en blanco el crecimiento a pesar de que hemos tenido incrementos de un 25% en el número de asuntos que entraban en el sistema. Éso ha provocado demoras, dificultad en la gestión con los mismo medios y parece que ahora se esta revirtiendo la situación estando a la espera de algunas de nuestras peticiones, somos conscientes de la necesidad de ciertos juzgados, y jurisdicciones como la social y la civil, que están soportando niveles de trabajo difíciles de afrontar. Mi misión es diagnosticar, pedir y tratar de obtener por todos los medios.

¿Nos podría contar qué suceso no ha olvida a lo largo de su carrera?
Siempre hay anécdotas en ese sentido. Algo que me ha llamado mucho la atención ha sido el dolor humano que hay detrás de los juicios, y aunque te acostumbras a él, siempre te sorprendes e incluso te emocionas, como llegó a sucederme en un juicio por el dolor de las personas tanto de una parte como de otra. Tampoco nunca olvidaré experiencias que tuve muy dramáticas durante mi época de juez de vigilancia penitenciaria en Las Palmas de Gran Canarias, y el contacto que ello me llevó con los presos de la banda terrorista ETA a los que tuve que atender personalmente como juez de garantías de la prisión y en cuyo detalle no puedo entrar… Son experiencias que ilustran pero también que te dan muchos disgustos.

¿A qué personaje histórico tiene algo que agradecerle o a influenciado en su vida?
No soy una persona que identifique personajes, héroes o mitos, soy más prosaico en ese sentido. Me gustan los ejemplos concretos de gente concreta a la que he visto actuar de una determinada manera, pero tampoco creo en los héroes totales o maestros totales, sino más bien en como una persona actúa en un determinado momento, y en ese momento adquirió la condición de maestro, o en ese momento fue un maestro, emocionó, tuvo un acto heroico. Creo más en los momentos que en los personajes.


Agradecemos la entrevista concedida por Miguel Pasqual de Riquelme por su amabilidad, su atención y la intensidad en su respuestas. Casi 30 años de maduración profesional en una barrica de juzgado, hacen de Miguel Pascual de Riquelme entre entre las personas idóneas para el puesto que ocupa. Presenta gran intensidad en sus contestaciones, siempre con actitud elegante, y predomina una cercanía singular que se agradece en todo momento. Con respecto a las experiencias acumuladas durante su carrera, resultan, cuanto menos, alucinantes para un servidor. Seguro, ágil, eficiente y eficaz son las notas que determinan una personalidad cargada de energía y dinamismo, y con lo que más me quedo es con su pasión en su labor. Si algo me ha quedado claro es que un juzgado no hace jueces de receta, sino que en ellos se interpreta la Ley y se crean soluciones. Muchísimas gracias por el tiempo dedicado.

 

 

Con la venia… José Carlos Juaneda

“De la lista de peritos que hay en los juzgados, se llama a uno para que realice una peritación que a lo mejor desconoce la materia, con lo cual en tiempo y en dinero sale perjudicada todas las partes”

  • Entrevistado: José Carlos Juaneda Zaragoza (perito judicial – experto en reconstrucción de accidentes)

“Contrata a los mejores y déjalos que hagan lo que saben; si no, contrata a los más baratos y que hagan lo que tú dices”


¿Quién es José Carlos Juaneda?

  • José Carlos Juaneda nació el 31 de enero de 1958 en Alicante. Posteriormente, se trasladó a vivir a Cartagena, donde terminó COU en el colegio Hispania, previamente habiendo cursado estudios de bachillerato en el colegio de Maristas, y más tarde ingresó en una academia militar en 1974 donde, cumpliendo obligaciones propias del empleo, fue destinado a varios sitios.
  • Más tarde comenzó estudios de Derecho e Ingeniería Técnica a través de la UNED, donde además tuvo que desplazarse de Cartagena durante mucho tiempo para más tarde volver en el año 1982 por destino laboral. En el año 1987 comienza a colaborar por medio de los cursos que había hecho con los juzgados de Cartagena y Murcia, realizando cursos de especialidades de prácticamente todas las áreas, llevando pues, 28 años colaborando con las Gerencias del Ministerio de Justicia y hasta el día de hoy.
  • Juaneda es un apasionado de sus hijos, y entre sus aficiones se encuentran el paracaidismo, y todo lo relacionado con la velocidad y el motor, en especial las motos por supuesto. Cuando puede y su tiempo se lo dispone, le encanta la reconstrucción y restauración de la moto clásica Española.

“Creo que lo que tiene que hacer un abogado es estudiar la viabilidad ante un procedimiento, no hacer nunca abogacía a la carta sino hacer lo que tus 3 principios de la profesión de la abogacía te obligan que son libertad, independencia y lealtad"

¿Fue vocacional ejercer como perito?
Fue, es y será totalmente vocacional.

¿Cuál o cuáles son los casos que más recuerda en su carrera?
Pues hay muchos, pero tal vez, los que más puedo destacar son la reconstrucción del accidente de Diana, princesa de Gales (Lady Di), siendo una de las diez personas que colaboró en dicho informe. Eso para bien. Para mal, el atropello de una niña de 4 años en Cuevas de Reyllo, donde quedó suficientemente demostrado la negligencia del conductor y el magistrado encargado dijo que no, que la culpa era de la niña que había cruzado la carretera. Dolió mucho.

¿Qué casos a llevado a nivel nacional de gente famosa o popular?
Pues en lo que más especializado estoy es en reconstrucción de accidentes, y en el caso de Ortega Cano (famoso torero cartagenero) se pusieron en contacto conmigo, hicimos la reconstrucción de uno y de otro, y al parecer en contra de lo que decía otros peritos y casi en contra de lo que dijo las fuerzas actuantes, me dieron la razón. La razón la tenía yo, eso es algo que siempre le sube a uno a nivel de persona como dicen por aquí.

¿Cuáles fueron las conclusiones de dicho informe?

Este señor iba bebido e iba circulando a más de doscientos metros por el lado contrario a la carretera, iba por el lado izquierdo, y tenía un exceso de velocidad y de alcohol.

¿En qué se contradecía su informe con el resto?

Había otros peritos que, evidentemente, no vamos a nombrar, los cuales dijeron que iba por su sitio, no tenían en cuenta los desplazamientos que produce en caso de atropello por proyección como fue este, no por arrastre, de un vehículo grande, un todoterreno.

¿Nos puede decir algo sobre el tema de ‘los holandeses’, que a sido de actualidad en la Audiencia?
En este tema hicimos un estudio criminalístico, no criminológico. Parece ser que me han dado la razón cuando se comentó el último día de juicio. Había temas que no se habían tocado, parece ser, como eran el tema del móvil del crimen. Del móvil del crimen nadie habla de el, que si mataron a uno, que si mataron a otro, que si vinieron unos sicarios, y como ya dije el 7RM, la televisión autonómica, de sicarios tenían poco o si lo eran, eran de segunda división porque ningún sicario habría actuado como actuaron en este tema, ya que o no eran sicarios o ni tan siquiera habían ido a una carnicería ya que nadie corta un elemento por el hueso, se suele cortar por las articulaciones.
Nadie ha hablado de los famosos diamantes que se dijo al principio, lo que dijo el juez y el fiscal era lo correcto, decir que la fiscal hizo una gran actuación y les salvo la defensa de estos.

¿Cuál ha sido el tema más complejo que ha llevado?
De los que más está un tema que nos encargó el recordado Luis Ruipérez, que entonces era decano de los abogados del colegio de Cartagena. El tema era un barco que venía lleno de madera procedente de Guinea. Cayeron 350 troncos al agua, de más de 12 metros de largo con un diámetro de 1,20 metros y evidentemente en el agua con la marea que había eran verdaderos torpedos, y hubo que calcular el daño causado, el daño que podrían haber causado, el lucro cesante de esas maderas cuando había que llevarlas a Europa y la pérdida de carga del barco. Fue uno de los más bonitos, más complejos por el desconocimiento que había en España de lo que se trataba.

¿Qué opina de los peritos a la carta?
Existen peritos a la carta, abogados a la carta, arquitectos a la carta… Es cierto que con la última normativa que salió sobre los peritos para el ejercicio de justicia, beneficiando a unos y perjudicando a otros.
Ahora, de la lista de peritos que hay en los juzgados, se llama a uno para que realice una peritación que a lo mejor desconoce la materia, con lo cual en tiempo y en dinero sale perjudicada todas las partes.

¿Cuál es su definición de Justicia?
Justicia debía ser, como decía un letrado de Cartagena, el reparto en igualdad, pero justicia se ve cada vez menos.

¿Cuál es el trato del perito con el letrado?
Bueno, hay de todo como en botica. Está el letrado que colabora contigo como si fuese un compañero más sin diferenciar categoría profesional y hay otras que tratan con cierta diferencia. En los juzgados basta con que le caigas mal a un juez o un secretario, y en ocasiones no llaman a peritos de gerencia, y llaman a otros sin acreditar.
Los peritos antiguamente iban a las inspecciones oculares y veían las cosas in situ, ahora dan valoraciones o peritaciones sin ver de forma directa el objeto, lo cuál hace que dichas peritaciones no se puedan realizar con todo el rigor exigible.
Con la crisis, lo que se cobra por una peritación es 30 euros por informe, los cuales te pagan a los 6 ó 7 meses.

¿A qué personaje histórico tiene algo que agradecerle o a influenciado en su vida?
Pues algo que influyo en mí, en disciplina en cuanto a persona y en cuanto a bien social, en un principio Juan Antonio Primo de Rivera después de leer sus obras completas, ya que influyó en la forma de relacionarme con los demás, la forma de entender lo que debía de ser una sociedad, sobretodo en relación a las relaciones entre todos.


Agradecemos la entrevista concedida por Jose Carlos Juaneda Zaragoza, por su sinceridad y franqueza a la hora de abarcar las preguntas planteadas. Hombre objetivo, perito por vocación es considerado en gran parte de España como uno de los mejores peritos, rigor y disciplina plasman su personalidad sin dejar de lado su gran humanidad. Hombre de buenas costumbres, hace que sus informes sean determinantes en un juicio, por tanto hace que sea un elemento esencial a la hora de aplicar la justicia tan buscada de forma imparcial y objetiva. Un placer el tiempo empleado en conocerle y entrevistarle.

 

 

Con la venia... Marcos García-Montes

“Creo que lo que tiene que hacer un abogado es estudiar la viabilidad ante un procedimiento, no hacer nunca abogacía a la carta sino hacer lo que tus tres principios de la profesión te obligan: Libertad, Independencia y Lealtad”

  • Entrevistado: Marcos García-Montes, letrado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid

“El abogado es un profesional del derecho que no cree en la justicia, sólo en la lucha para conseguirla”

¿Quién es Marcos García-Montes?

  • Marcos García-Montes nació el 21 de agosto de 1948 en la capital de España y con tres año se trasladó a Lisboa, donde vivió hasta los 14 años, ya que su padre era delegado militar en la embajada Española en Lisboa. Estudió en el Liceo Español de Lisboa y en Madrid en los Agustinos y posteriormente la licenciatura de derecho del año 1965 a 1970 en la Universidad Complutense de Madrid, terminando simultáneamente la diplomatura superior en Criminología.
  • Sus inicios en la abogacía comenzaron realizando pasantía en un despacho de letrados durante dos años, posteriormente se asoció durante siete años con otro abogado, y en 1982 se independizó como profesional.
  • Entre pleitos y clientes, dedica su tiempo libre a la música sobretodo, por supuesto familia, y deporte.
  • Tiene un grupo de música rock llamados ‘Los íberos’ y lleva tocando la guitarra 55 años.

El currículum de Marcos es cuanto menos alucinante, ejemplar siendo además abogado en casos de gran relevancia tanto a nivel nacional como internacional:

  • Está en posesión de más de 50 títulos y diplomas de especialidades:
  • Derecho Penal, Matrimonial y Familia, Derecho Constitucional, Derecho Penitenciario, Derecho Comunitario, Derechos Humanos y concretamente especialista ante la Comisión y Tribunal Europeo de Derechos Humanos y del Consejo de Europa en Estrasburgo (Francia).
  • Fue profesor del ICADE, miembro del Consejo Rector y profesor de la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Europea de Madrid de Derecho, en cursos de Psicología Forense, profesor del Instituto Nacional de Criminología de la Universidad Complutense de Madrid.
  • Miembro de la Unión Internacional de Abogados, IBA e Instituto de Abogados de Europa, especializado en Asuntos Penales y Matrimoniales, Derecho Constitucional, Tribunales Europeos de Derechos Humanos, Diplomado en Criminología, Diplomado en 40 especialidades, Miembro de la Comisión de Derecho Penal del Colegio de Abogados de Madrid, Miembro de la Asociación Pro Derechos Humanos, Miembro de la Asociación de antiguos alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.
  • Miembro de la Asociación Projurado y Asociación Contra la Tortura, Aministía Internacional, miembro colaborador  de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y socio colaborador de la Real Academia Española de la Lengua, entre otras.
  • Autor de diferentes publicaciones jurídicas y seminarios sobre el Jurado, Derecho Penal y Constitucional y Derecho comparado.
  • Autor del prólogo para la Guía de la Abogacía Española, edición 2005. Coautor con el Doctor de Derecho Procesal D. Fernando Ibáñez López de Pozas, del artículo ‘Problemas de aplicación en España de la ejecución de Sentencias dictadas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Comité de Derechos Humanos de la ONU’, aparecido en el Tomo II, del libro ‘Estudios acerca de la reforma de la Justicia en España’, publicado por la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y Ministerio de Justicia.
  • Autor del prólogo del libro escrito por el doctor José Antonio Garcia Andrade: De la estirpe de Caín (los enigmas de los casos forenses mas insólitos).
  • Jefe del equipo jurídico-penal de Ruiz-Mateos, ha intervenido en los caso RUMASA y Familia Ruiz-Mateos, en ejercicio de la Acción Popular y a cusación en los casos políticos como caso Juan Guerra, caso Filesa, caso Ibercorp, caso Roldán, caso Paesa, caso  Fondos Reservados, caso CESID, caso Expo-92 así como en diferentes casos de gran relevancia como: caso Urquijo con Rafi Escobedo, caso Bardellino, caso Amilibia, caso Discoteca Alcalá 20, caso Wanninkhof, muerte en Perú del Torero José Tomás Reina Rincón, Crimen de la Mezquita, Defensa de Joaquín José Martínez, del corredor de la muerte en USA, el caso Dónovan Párraga, crimen de La Baraja, crimen de San Valentín y caso de preso español en Guantánamo (USA) entregado al Reino de España Hamed Abderrahman Ahmed, Munir Abdelkader Hamed sobre corrupción en Marruecos, Caso mano de La Cibeles, Defensor de Artistas y Periodistas, como Carmen Sevilla, Rocío Jurado, Bertín Osborne y otros.
  • Ha participado en diferentes conferencias sobre Derecho Constitucional, Derechos Humanos, Derecho Penal Comparado Mexicano y otras tanto en España como en el extranjero. Premiado con  el Oscar de la Comunicación al Mérito Jurídico de 1991 y 1993.
  • Sentencia Tribunal Supremo 21/7/2006 sobre absolución talibán español y condena por violación de Derechos Humanos en situación de preso islamista de Guantánamo (Cuba)con rechazo al Derecho Penal del Enemigo y condena a la Administración USA del Presidente Bush.

“Yo creo que lo que tiene que hacer un abogado es estudiar la viabilidad ante un procedimiento, no hacer nunca abogacía a la carta sino hacer lo que tus 3 principios de la profesión de la abogacía te obligan que son libertad, independencia y lealtad. Libertad e independencia quiere decir que tú haces lo que tu conciencia te dice, lo que no quiere decir que sea lo mejor. Si el cliente quiere otro abogado, que lo busque, y, sobretodo, el de lealtad, y que el cliente te diga la verdad. Si el cliente quiere que tu hagas abogacía a la carta, renuncias a su defensa y que se busque otro porque de esta forma lo que se hará será perder juicios, tiempo y dinero”

¿Fue vocacional ser abogado?
De pequeño quería ser misionero, luego marino de guerra (ya que en Lisboa estábamos en un puerto de mar con la marina portuguesa) y ya en mi adolescencia siempre quise estudiar derecho y, por supuesto, ser abogado.

¿Cómo es el día a día de Marcos García-Montes?
Me despierto a las 6:00h de la mañana y comienzo a escuchar la radio, la cadena Ser en este caso. A las 7:10h tengo al chofer en la puerta y vuelvo a casa sobre las 20:00h de la tarde tras jornadas de juzgado y despacho, salvo casos en los que me despierto a las 5:00h para coger un avión, un tren, o hacer un trayecto largo en coche para llevar un caso en otras ciudades, lo cual es muy habitual.

En este punto, recordamos que en varias ocasiones se ha desplazado a Cartagena para ejercer su profesión. Continuamos: ¿cuál es la jurisdicción que más le gusta ejercer como abogado?
Me gustan todas, pero por encima de todas los derechos humanos, derecho penal y penitenciario, derecho de familia, divorcios, paternidad, y el derecho al honor, eso me interesa muchísimo, y el contencioso administrativo.

¿Hay mucha diferencia entre representar a un ciudadano de a pie a representar a un ciudadano popular o famoso?
Pues no, porque yo a todo el mundo que entra en mi despacho lo trato igual, al rico, al pobre, al desgraciado, al que tiene razón, y sobre todo hay una cosa que siempre le digo  a la gente, y es que hay que huir del concepto de abogado villano, abogado héroe. Los abogados somos profesionales. Por ejemplo, si en España defiendes a un violador eres un abogado villano y sin embargo en Estados Unidos el mejor abogado es el que defiende los crímenes más execrables.

¿Cuál o cuáles son los casos que más recuerda en su carrera?
Tengo tres. En primer lugar por ser el caso más importante, es el caso Guantánamo, en el que conseguimos extraditar a Jamiro, denominado el ‘talibán español’ a España, y posteriormente también condenado por la Audiencia Nacional a 9 años de prisión y el Tribunal Supremo lo absolvió, reconociendo que se le negaban los derechos humanos en el campo de Guantánamo y entonces tenemos imputado al Presidente Bush y a toda la cúpula del Gobierno de EEUU, el presidente de la CIA, los Generales jefe de Guantánamo y el Secretario del Estado, es el caso más importante desde el punto de vista mundial, ya que es la única sentencia en el mundo por parte de un tribunal Supremo que se condena como se trataba a los presos en Guantánamo.
En el tema personal y de sentimiento, el caso Urquijo, con la defensa de Rafael Escobero, llegamos a conseguir que el Tribunal Supremo en un recurso de revisión diga que Rafael no mató a los marqueses de Urquijo.
Y por último, en cuanto a un tema personal y desde el punto de vista político, el caso Rumasa por la defensa de José María Ruíz-Mateos en Estrasburgo, y ganar el caso de la expropiación de Rumasa en Estrasburgo en el año 1990, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.


¿Cuál es su opinión de la abogacía en España en la actualidad?
Creo que la abogacía tiene sus luces y sus sombras, pero yo creo que la abogacía esta valorada muy por encima de jueces, fiscales y otros operadores jurídicos, y somos el brazo de la correa de transmisión y la mano que le damos a los ciudadanos para que puedan hacer sus reclamaciones ante la justicia.

¿Cuál es la opinión que tiene sobre el trato que reciben los abogados en los juzgados?
Pienso que el abogado tiene que ir siempre en su cartera con los derechos de los abogados, igual que los abogados tienen que respetar a los jueces y las partes en su intervención. Todos los abogados que me he encontrado maleducados con los jueces, son maleducados ‘perse’, pero sin embargo me he encontrado jueces que han sido maleducados con los abogados y el abogado lo que tiene que establecer son unas reglas de cortesía y si hay problema pedir ayuda al Colegio de Abogados y acudir al Consejo del Poder Judicial para que sancionen al abogado. Yo tengo muy buena experiencia en defender a jueces, este año llevo 4 defensa por prevaricación, de ellas 3 absoluciones y en fin, el trato depende de cada persona, las relaciones siempre tienen que ser dentro de los parámetros de ser adversarios porque enemigos no somos.
Como decía en su día Winston Churchill: “Mis adversarios los tengo enfrente (el partido laborista), mis enemigos los tengo detrás (su propio partido conservador)”.


¿De los casos que ha llevado, se ha sentido alguna vez incómodo o amenazado?
Incómodo no, pero amenazado sí. Con el caso Urquijo me amenazaron, me amenazaron con el caso Roldan y el caso de los fondos reservados, ya que fui el fundador de las acciones populares en el caso de CESID (hoy CNI), general Manglano, del sirector de la Guardia Civil Luis Roldán, de Barrionuevo (ministro del Interior) y todos fueron a la cárcel debido a nuestra intervención, y tuvimos amenazas entrando inclusive en mi despacho rompiendo la puerta, me imagino que personas vinculadas al cuerpo de las fuerzas seguridad del Estado o más bien a las cloacas de las fuerzas de seguridad del Estado, por aquello que se llama la ‘cuestión de estado’.

¿Cuál es su definición de Justicia?
Justicia es lo que todos queremos y que deseamos que se haga, pero por desgracia hay una justicia para ricos y otra para pobres. El poderoso nombra a los mejores abogados, peritos, médicos, etc., y el pobre se pudre en la prisión.

¿Cree que una buena defensa puede cambiar el resultado de un pleito?
Por supuesto, sobretodo visto desde la óptica de los derechos humanos, las acusaciones fallan mucho en el respeto de los derechos humanos por ejemplo, en el ámbito del derecho penal en intervenciones telefónicas mal hechas, en registros mal hechos, pruebas biológicas mal recogidas por la policía judicial, y eso al abogado nos viene muy bien para la defensa.

¿ Cuál es su opinión sobre la importancia de ejercer el derecho a acusación popular?
Creemos que es total la importancia que tiene, nosotros fuimos los que inventamos las acciones populares y los que no quieren que se siga las acciones populares en marcha, son los que no respetan la Constitución , que son cavernícolas que están contra el jurado  y que quieren que la justicia sea la de los ricos y la que ellos hagan, y evidentemente es una justicia que esta muy próxima al pueblo y la acción popular nace por la desconfianza en Alemania de los ciudadanos a la función del Ministerio Fiscal y máxime en España con la vinculación que tiene con el Poder y con el Gobierno y los nombramientos por el poder y por el Gobierno.

¿Qué opina sobre el asunto de la Infanta Cristina?
Con respecto a este asunto, yo en su día defendí lo que luego la Audiencia Provincial de Palma dijo y ratificó, que es la labor que hizo el juez Castro en el sentido de que se le podía imputar y no en el sentido de que lo dijese la acción popular, sino porque lo dijo la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca, sin perjuicio de que la acción popular desde manos limpias es bastante cuestionable y desde luego nada limpia, haciendo honor en vez de manos limpias podría ser manos sucias.

¿Nos podría decir algo del asunto mediático en el cuál representa a la niña de Palma de Mallorca agredida en el colegio?
Este asunto es una vergüenza nacional, ya que unas lesiones graves que tiene la niña, con un golpe y una hemorragia que tenía en el abdomen, lo que se llama hemoperineal y tenía lesionado un riñón y en el parte multiples lesiones que los médicos del Hospital definen como lesiones conducidas por un mal trato brutal y resulta que la fiscalía simplemente dicta una resolución que no notifican a la madre, el Consejo defiende lo que ha ocurrido en ese colegio.
Ya tenemos presentadas quejas ante el Consejero Balear de Educación, ante el Gobierno Balear y ante el colegio, y por supuesto vamos a comenzar ya con la querella contra los profesores, la directora del colegio, y ante la Consejeria por acción y por omisión y también contra el Consejero por prevaricación al tramitar un expediente administrativo sin dar audiencia ni notificar la resolución a los padres de la niña.


¿A qué personaje histórico tiene algo que agradecerle o a influenciado en su vida?
Jesucristo, tanto desde el lado humano, porque yo soy cristiano, como por el lado jurídico, ya que el juicio de Jesús ha sido la fórmula de como no debe ser un juicio, y de violación de los derechos humanos.


Agradecemos la entrevista concedida por Marcos García-Montes, cuya personalidad derrocha dinamismo, ingenio e inteligencia. Hay un proverbio chino que dice que si quieres que alguien te haga algo, dile que lo haga a una persona muy ocupada. En este caso, es totalmente cierto. Marcos, no es solamente un gran profesional, es una gran persona, singular y con un estilo inigualable dentro y fuera de la sala de un juzgado. Su singularidad y afán de superación, hace que este profesional no sea un abogado sino el abogado. Un verdadero placer, muchísimas gracias y toda mi admiración personal compañero.

 

   

Con la venia… Andrés Carrillo

“Para mí el heavy metal es algo más que un estilo musical, es una religión”

  • Entrevistado: Andrés Carrillo de las Heras, magistrado-juez del juzgado de Lo Penal núm. 3 de Murcia

“Gánate el respeto de los demás, teniendo la osadía de ser tú mismo” (Doctor House)

¿Quién es Andrés Carrillo?

  • Nació en Sevilla, pero si le preguntas de dónde es contestará, sin lugar a dudas y rotundamente, que de Cartagena, aunque reside actualmente en Murcia.
  • Se preparó las oposiciones de judicatura, para la cual se corto por primera y última vez su larga melena a pesar de que a día de hoy sigue siendo el deseo de su madre, ver a su hijo con el pelo corto.
  • En su trayectoria como juez, sus inicios se remontan en los juzgados de Ibiza, Benidorm, Cartagena y Murcia, donde después de abandonar el juzgado de Instrucción núm. 6 de los de Murcia pasó a Lo Penal núm.3.
  • Padre de tres hijos, disfruta como ‘un enano’ del heavy metal, dedicando sus días de asuntos propios para ir a esos conciertos que le acercan tanto a la felicidad.
  • Entre sus aficiones más frecuentes se encuentran el buceo, deporte que le produce una enorme sensación de paz, el cual práctica de forma habitual en Cabo Palos, aunque últimamente también practicando la natación en el mar.
  • Andrés Carrillo también es un gran poeta, ofreciendo recitales acompañado por otro amantes de la poesía. En cada momento que puede de música rock, metal o heavy, hace alarde de su maestría en la dialéctica y en la rima que sale de sus más profundos sentimientos.


¿Fue vocacional ser juez?

Realmente yo quería estudiar Filosofía, pues era lo que me apasionaba en el momento en que terminé mis estudios previos a la universidad, pero siendo realista, no era una opción que me fuese a dar la posibilidad de forma real de ganarme la vida, y en cierto modo para contentar a mis padres que querían que estudiase Derecho, fue por lo que decidí finalmente empezar a estudiarla.
Eso sí, una vez que inicié mis estudios de Derecho, tuve claro que sería juez y más claro aún que sería en la jurisdicción penal, ya que para mí, al menos, la esta jurisdicción representa la esencia del Derecho, donde se deciden los derechos fundamentales de una persona, donde se decide su libertad y por ende donde al mismo tiempo se protege a las personas víctimas de otros. Los asuntos de ‘perras’, desde que estuve en la jurisdicción civil, supe que no me interesaban demasiado.

¿Qué significa para usted el heavy metal?
Para mí lo es todo. Es más, para mí el heavy metal es algo más que un estilo musical, es una religión. De hecho tengo incluso tatuados algunos de los grupos más significativos en mi vida. Comencé escuchando este estilo musical desde mi juventud en España y cuando estuve estudiando en Estados Unidos. Llego a casa y pongo mi música, estoy en el despacho del juzgado mientras realizo trabajo y pongo mi música. El heavy metal es una gran religión politeísta, donde cada grupo es un diós, y cada persona cree más en un diós que en otro.

¿Qué diferencias ha notado de estar en el instrucción a pasar al juzgado penal?
Pues, en resumen
(risas), ha sido como pasar del infierno al purgatorio.

¿Echa de menos la sala de instrucción?
(Risas) En absoluto, como decía, era un trabajo de máximo rendimiento, donde dedicaba por completo mi tiempo a tal función, las guardias eran interminables y he terminado quemado. Ahora me siento en una posición de trabajo más cómoda en la que al menos, ahora, tengo una tarde libre en toda la semana, pero ya es una tarde. Yo todos los días después del juzgado dedico de 17 a 21.45 horas de trabajo en casa, y sólo me permito una tarde a la semana para descansar, la cual, por cierto, estoy empleando ahora mismo en esta entrevista.

¿Considera que los jueces y fiscales van de la mano a la hora de decidir las libertades cuando estaba en la instrucción?
En mi caso puedo asegurar que no. Evidentemente, el Ministerio Fiscal hace su labor, y la hace de forma excelente, pero si en un momento dado, tras una declaración o una vez presentadas pruebas el fiscal solicitaba prisión provisional, y yo no pensaba así, esa persona se quedaba en libertad. De la misma forma que si la Fiscalía no la solicitaba, y yo consideraba que esa persona debía ingresar en prisión provisional, así lo ponía en mi auto.

¿Alguna anécdota de algún asunto?
El que recuerdo que ha sido para mí el más importante de mi carrera fue en Cartagena, cuando estaba al cargo del juzgado de Instrucción, en el que se llevó un asunto de unas muertes entre dos familias, una de payos y otra de gitanos. La familia de los payos que eran los autores de las muertes, habían tirado los cuerpos en unos pozos de La Unión, y esa instrucción para mí, desde un punto de vista profesional, fue apasionante, al margen de medios que se tuvieron que desplegar para llegar a conclusiones en la instrucción por las pruebas a practicar que se tuvieron que hacer. Lo recuerdo bastante bien y fue toda una experiencia para mí.

¿Defina Justicia?
A ver, podríamos hablar de términos de justicia desde un aspecto filosófico, pero no es el caso que a mi me compete, además que en la práctica o realidad son totalmente inexistentes. Desde mi perspectiva, la aplicación de justicia esta totalmente ligada y sometida a las leyes existentes, y dentro de ese marco deben aplicarse. Ahora, dentro de los límites que marca la ley en los que una pena puede ser mayor o menor en un determinado delito, si que se puede en ese momento hacer una aplicación más razonable de justicia. Si una pena conlleva unas penas de entre 10 y 15 años, lógicamente se hace más o menos justicia condenando de la forma más justa y razonable a esa persona con la pena que se determine examinando todas las circunstancias externas, no sólo el hecho en sí.

¿Alguna vez a tenido alguna situación desagradable con algún condenado o investigado?
¿Alguna?... ¡muchísimas veces! Lo más bonito han sido insultos donde se acordaban de mi madre y mis muertes hasta situaciones en las que he llegado a pasar verdadero miedo, pero miedo. Pero por suerte nunca ha llegado a más, en ese momento he tenido que recordar que si esa persona me lesionaba, estaría cometiendo un delito que podría llevar una pena de 3 años, y finalmente nunca ha llegado a más.

¿Cree que existe corrupción en los juzgados?
Para nada, no creo que exista en ningún momento corrupción en el poder judicial, evidentemente siempre hay ovejas negras en todos los rebaños, pero porque haya alguno no por eso existe corrupción en el juzgado. Yo no creo que mis compañeros, al menos los de Murcia estén de ningún modo en esa dinámica, ni ninguno en general. Aunque sí que he de decir, que en algunos asuntos que yo he instruido, luego por alguna razón han terminado en archivo en otro juzgado, y a día de hoy no me lo explico.

¿Alguna vez han intentado sobornarle?
(Risas) Pues sí. Alguna vez ha entrado algún abogado el cual ha comenzado a decirme cosas raras que ni decían ni no decían, pero simplemente con decirles que por favor abandonasen mi despacho antes de que la cosa se pusiese fea ha sido suficiente.

¿A qué personaje histórico tiene algo que agradecerle?
Evidentemente, mi vida a sido muy marcada por la música, por tanto diría que numerosos grupos de música han sido mis compañeros en numerosos momentos de mi vida, decirte cual sería mi favorito estaría muy complicado, pero tal vez si tuviese que decir uno sería Led Zeppelín, ya que fue de los primeros que comencé a escuchar.


Agradecemos la entrevista concedida por Andrés Carrillo, por dedicarnos esa única tarde que tiene a la semana para tener esta entrevista. Entrevista que entre un vino blanco y como no, una bebida de cola, dio a este entrevistador el gusto de escuchar a una persona con un dominio de la dialéctica increíble. Probablemente, por ser un filósofo justiciero o un juez filosófico, en todo momento deja a un margen sus pasiones para que nunca le nuble la razón en sus pasos por el juzgado. Derrochando poesía en sus pensamientos, ante todo demuestra y muestra un ser auténtico, lo cuál hoy en día es algo tan escaso como valioso. Mis respetos su señoría, para mí, sin lugar a dudas, es un magistrado al que admirar tanto en su labor profesional como modelo en su libertad para vivir como a cada uno le viene en gana. Un verdadero placer y muchísimas gracias.

 

Con la venia... Andrés Montalbán

“El juez que es duro con la administración es un juez criticado”

  • Entrevistado: Andrés Montalbán Losada (magistrado-juez del juzgado de Lo Contencioso-Administrativo número 1 de Cartagena)

“La lucha por el derecho es la poesía del carácter”
(Rudolf Von Jhering)

¿Quién es Andrés Montalbán?

  • Nacido en Barcelona, aprobó la convocatoria de judicatura en el año 2007, estando durante el ejercicio 2008/2009 en la Ciudad Condal. Después, en 2009/2010 llegó a tierras murcianas, en concreto, al juzgado de Instrucción num. 5 de Murcia con la magistrada Isabel Carrillo, y en el juzgado de Primera Instancia num. 2 con la magistrada Yolanda López Vega, formándose como juez. Continuó dicha formación en el juzgado de Familia con Marcos de Alba y en Violencia de Género con Fátima Saura.
  • Su primer destino llegaría en junio de 2010 como juez titular en la sala de Primera Instancia e Instrucción num. 1 de Cieza, que era un juzgado mixto con competencias exclusiva del partido judicial en Violencia sobre la Mujer. Allí permaneció durante cinco años.
  • Posteriormente estuvo en el juzgado de Instancia e Instrucción num. 3 de Cieza casi un año y ascendió a la categoría de magistrado en el juzgado único de Lo Contencioso-Administrativo de la ciudad de Cartagena, en el que lleva desempeñando dicha tarea durante un año y un mes.
  • Su tiempo libre, sin dudarlo ni un momento, lo dedica principalmente a compartirlo con su mujer y sus hijos, aunque no menosprecia algo tan simple como tomarse una cerveza acompañada de cacahuetes o ir a la playa. Le gusta ver series televisivas, cenar con sus amigos, y jugar al baloncesto.

¿Fue vocacional ser juez?
Fue una decisión personal en contra de mi familia. Mi padre es magistrado y mi madre abogada, y mi padre prefería que fuese abogado antes que juez. Yo quería ser juez o meteorólogo, pero finalmente decidí estudiar Derecho y tenía claro desde el inicio de la carrera que quería ser juez. ¿Por qué?, porque lo había visto… el juez pone sus conocimientos jurídicos al servicio de la prueba, de la convicción a la que has alcanzado tras la prueba.

El juez antes de cualquier cosa, tiene que ser un ser humano, una persona equilibrada. Yo me hice juez para defender a los débiles. Es decir, aplicar la ley de igual forma tanto al que tiene el poder, pero también y tal vez más importante, que le sea también aplicada con la garantía de todos sus derechos al que ocupa la posición débil, ya fuese a los detenidos cuando era juez de instrucción como a los administrados en la jurisdicción administrativa que ocupo ahora.

¿Qué tiene la jurisdicción administrativa que no haya visto en las otras?
Engancha mucho. Es una jurisdicción que está escondida. La jurisdicción penal y civil son las clásicas, la mercantil es la de moda, la social es la de los trabajadores y el empresario, y la administrativa es algo que esta ahí y si no te metes no la conoces, y es increíble. La administración es un gigante de pies de barro. La administración no individualiza, no concreta, tiene miles de expedientes, los cuales pueden llegar a tener la misma resolución aunque no sean ni mucho menos iguales. García Enterria siempre hablaba de interés general, en cuestión de que debíamos proteger a la administración porque la administración nos protege, pero claro, el problema surge cuando la administración no te protege. El juez que es duro con la administración, es un juez criticado.

¿Qué opina de que el juzgado contencioso-administrativo esté fuera del Palacio de Justicia de Cartagena?
Me parece fatal para el ciudadano, aunque yo esté encantado, pero soy consciente de que para el ciudadano no es así. Ahora estoy encantado con mi decano, pero parece ser como un desprecio por la jurisdicción administrativa, ya que no entiendo como hay varios números de todas las jurisdicciones en la sede, y no cabía un juzgado de esta jurisdicción, que es importantísima. Tendría más sentido que todos los órganos de instancia estuvieran todos juntos y la audiencia fuera. Al fin y al cabo, este juzgado tan sólo vela por los derechos fundamentales de todos los ciudadanos de Cartagena (risas). Aquí no tenemos ni guardia de seguridad por si algún día hay alguien descontento.

¿Hay mucha carga de trabajo?
La carga de trabajo es bestial. Cartagena es de las 15 ó 20 ciudades más grandes de España, y hay muchísimas cuestiones que resolver. Son numerosas las sentencias que poner y las horas que se le podían poner a este puesto como magistrado es ilimitado, pero digo categóricamente que me niego a dedicar más horas de las normales, ya que además soy uno de los tres delegados que coordinan la prevención de riesgos laborales de la Comunidad Autónoma, y una sentencia debe ser meditaba y puesta en condiciones.

¿Defina Justicia?
Es muy complicado. Diría eso de dar a cada uno lo suyo pero, ¿qué es lo suyo?. Justicia es, a mi modo de ver, aplicar la norma de una manera razonable y siempre contextualizada, entonces Dios nos libre de las interpretaciones literales que hacen daño y que no tienen sentido, pero también de quien va por libre. Si no nos gusta una ley, cambiémosla, durante una época se hablaba de la doctrina del Derecho alternativo. El Tribunal Supremo en algunas de sus sentencias, como por ejemplo la de la cláusula suelo, que la declara nulo desde su sentencia, cuando la doctrina de la nulidad es clara desde Ulpiano. La justicia es aplicar la legalidad ayudando al más débil.

¿Qué opina de la necesidad en Cartagena de la Ciudad de la Justicia?
Es necesaria, pues claro que sí. Cartagena es una ciudad con la población suficiente como para tener una ciudad de la justicia, pero eso sí, una en condiciones y bien hecha.

¿A qué personaje histórico tiene algo que agradecerle?
Admiro muchísimo a la gente que dedica a investigar para mejorar la vida de los seres humanos. Gracias a ellos el mundo es un poco mejor. Así que a cualquier persona que haya hecho por mejorar la vida de todos, ya sea a nivel médico, humanitario, político, etc.

¿Alguna anécdota que destacar en las vistas?
Nunca he tenido delante de mí a abogado alguno que se haya portaba mal conmigo, pero sí he detectado faltas entre compañeros abogados de deontología, ya que al intentar llegar a acuerdos y no conseguirlo, en sala han sacado los trapos sucios, y eso me da pena. Cuando han intentado negociar, y alguien por ejemplo ha reconocido al otro abogado que era culpable el cliente, al no llegar a acuerdo, en sala a salido con que el otro abogado le había reconocido que era culpable. Esas cosas no se hacen.

Recuerdo un interrogatorio, el que tuve que sustituir en un juzgado de instrucción en un tema de corrupción, y de lo que me di cuenta es de como debe modificarse las cosas, hay una justicia de primera y una justicia de segunda, pero no por los profesionales, sino por los medios. No existen en algunos juzgados fiscalías especializadas, jueces especializados. Los medios hacen que la justicia sea más ágil y eficaz.



Agradecemos la entrevista concedida por Andrés Montalbán, que como decía don Quijote, “soy, y mi profesión la de andante caballería. Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal. Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía, y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil…, y terminando por cuestiones que aunque no salen en la entrevista entre usted y yo hablamos, termino diciendo que es mejor ser loado de los pocos sabios que burlado de los muchos necios”. Un verdadero placer y muchísimas gracias.


 

   

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