Viernes, Noviembre 24, 2017
   
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Los sueños y las angustias nos unen

La España moderna, esa España de la que nos sentimos orgullosos, no ha sido un logro fortuito. Costó la vida de muchos ideólogos. Las ideas del sexenio democrático (1868-1874) en España se caracterizan, según el profesor Jover Zamora “por su utopismo generoso, rico en anticipaciones y proyectado hacia el futuro”.

No sé dónde estaban ciertos políticos el 12 de julio pero al menos algunos adoptaron la estrategia de permanecer callados ¿Dónde estudió Vd. Sr. Espejo? ¿Quiénes fueron sus maestros? ¿Cómo es posible que el portavoz del Partido Popular no conozca la historia de la ciudad a la que aspira a representar? ¿Qué razones tiene para oponerse a una conmemoración del 143 aniversario de la sublevación cantonal en Cartagena? ¿Quizá le molestan la oposición al absolutismo, al centralismo y a la carencia de libertades ciudadanas?

Lo que la ciudad recordó fue una página extraordinaria de la Historia de España. Si los acontecimientos vividos aquí se hubieran producido en cualquier otro país o región española, no dude que su conmemoración hubiera recibido el respaldo oficial de la administración política y cultural correspondiente. ¿Dónde estuvo usted? ¿Y la consejera de cultura de la CARM o su directa colaboradora, Dña. María Comas? Puedo decirle que la Directora General de Bienes Culturales estaba visitando el Bibliobús ubicado en Santiago de la Ribera; trascendente tarea, ciertamente, ojalá sepa que los libros son para leerlos, porque para no ser desvirtuadas las democracias exigen pueblos, e inexcusablemente, dirigentes cultos.

La invitación del Ayuntamiento a participar en todos los actos programados fue abierta a toda la ciudadanía; sin protocolos ni asientos reservados para nadie. El izado de la bandera al amanecer en el Castillo de la Atalaya me pareció emocionante. La exposición de la colección de láminas de D. Joaquín Alcaraz, magnífica. D. Luis Miguel Pérez Adán disertó sobre los acontecimientos vividos en la jornada del 12 de julio de 1873; la sala se quedó pequeña, a pesar de lo cual el público asistente aplaudió vivamente el relato sosegado y riguroso del cronista -entre otras afirmaciones refutó la fútil versión del uso de la bandera turca en el izado de la bandera en el castillo de Galeras-. Y la interpretación de la Agrupación Musical Cartagonova, excelente y con una selección musical, realizada por D. Jaime Belda teniendo en cuenta el contexto histórico de los acontecimientos.

¿No se siente orgulloso de que en su ciudad se defendiera con la vida las libertades y derechos ciudadanos? Los sueños de una sociedad más justa y mejor organizada inspiraron la abdicación de Amadeo I de Saboya y la instauración de la I República Española. El sufragio universal, la separación Iglesia-Estado, la descentralización que acerca la administración a la ciudadanía… son principios democráticos nacidos a finales del siglo XIX que persisten hoy día en los regímenes políticos modernos -monárquicos y republicanos-. Y por eso, a pesar de desaciertos y bajas pasiones desatadas por una revolución romántica europea,  aquellas innovaciones anheladas en 1873 en nuestra ciudad constituyeron una noticia de relevancia mundial.

Las angustias fueron soportadas por miles de personas que defendieron la ciudad y la República Federal Española, soportando más de 30.000 bombas de un ejército superior en la proporción de 20 a 1. La crueldad de los sitiadores fue tan extrema que en solo seis meses destruyeron el 70 % de las casas del centro histórico de Cartagena. El destino final de los derrotados, la muerte o el destierro. Algunas ciudades pueden presumir de haber contribuido a hechos trascendentes. Otras consiguen privilegios que no defendieron y por ello hunden sus raíces en una historia falseada o simplemente la callan.

Sin duda, fue un gran acierto la organización en Cartagena del merecido homenaje otorgado a los miles de personas muertas o desterradas. Lo que soñaron y las angustias que padecieron, hoy deben ser considerados argumentos a conmemorar porque nos unen. ¿Puede explicar su ausencia a la conmemoración del nacimiento de esas libertades y derechos sociales que su partido dice defender? ¿Y la del resto de su grupo municipal o incluso la de una representación adecuada del gobierno regional?

Oímos decir que los cartageneros somos pasivos. La historia atestigua lo contrario. Lo que sí ha caracterizado a Cartagena es que ha tenido malos políticos, con escaso sentido de pertenencia a la ciudad y a la comarca, seleccionados por su sumisión o ignorancia, ambas características poco comunes en la historia de esta ciudad. Los ciudadanos nos solemos mirar en el espejo de la Historia, pero también hay quien por mucho que lo mire, no puede reconocerse en ella.

 

 

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