'La modernidad sólida bimilenaria'

Escrito por De Antonio Carlos González-López . 25 de febrero de 2020, martes.

En esta segunda década de siglo XXI, se ha escrito mucho sobre la sociedad de la Comunicación y la Tecnología. Además, un interés creciente en la investigación del cerebro y sus funciones ejecutivas. El positivismo racional que lleva a la sociedad, olvidarse de otras necesidades básicas.

Las nuevas tendencias de capitalismo que movido por los dictados digitales y multinacionales competitivos, son altamente lesivos para determinados puntos del planeta.

El sistema de la economía, social y mundial se basan en un todo que se interrelacionan, unos países con otros. Unos estados que no respetan las leyes internacionales, frente a otros con tendencias supremas.

No dudo, como ejemplo, poder recuperar las noticias recientes sobre : el coranovirus de “Wuhan”; las terribles “Depresiones de Niveles Altos”(DANA); las altas temperaturas; los deshielos de los glaciares y los intensos incendios de la Amazonia y Australia.

En sí, la emergencia de un cambio climático presente que no ausente. Esto es, una preocupación inmediata de la sociedad. Sin ir más lejos, la propia degradación próxima del Mar Menor.

Asimismo, el ser humano no está más comunicado con su iguales o sociedad porque use más las redes sociales. Unas redes con un :clic, puede dar una soledad que no da la tan deseada comunicación felicidad para el hombre y la mujer. Esta felicidad que deberían traer la Comunicación y la Tecnología del siglo.

De otro lado, Zygmunt Bauman, filósofo y sociólogo, presentó su famosa respuesta de esta situación como una “ Modernidad Liquida “.

Una sociedad liquida sin arraigo a lo laboral, material y el amor en la sociedad. Una sociedad que exige movilización para el capitalismo más complejo y salvaje.

“La Modernidad Líquida es una categoría sociológica que sirve para definir el estado actual de nuestra sociedad. Bauman la define como una figura de cambio constante y transitoriedad, atada a factores educativos, culturales y económicos. La metáfora de la liquidez intenta demostrar la inconsistencia de las relaciones humanas en diferentes ámbitos, como en lo afectivo y en lo laboral. Las redes sociales juegan su parte en ello, ya que nos permiten conectarnos con todos, pero a la vez desconectarnos cuando queramos: un clic representa un muro o un puente en las relaciones humanas.”(Universa México, 2016, págs 3-4)

De igual importancia, el hombre se da cuenta que la energía fósil, petróleo, destruye el planeta. Andreu Chistopher Bach ve la situación como:

 “...que ha surgido al azar, que se ha creado sin ningún sentido; o a lo sumo, para que esta sirva de combustible para parque móvil del homo sapiens moderno y, éste con un puro en la boca, se pasee caprichosamente en su Cadillac por donde le salga las narices “ (Christopher , A.2019,pág.29)

Por lo tanto, siento la necesidad de dar una reedifinición a la modernidad sólida.

 De otra manera la “ Modernidad Sólida Bimilenaria” no puede ser liquida.

 La metáfora está que si eres “ líquido te conviertes en una materia altamente incomprensible, un estado físico de volumen sin forma fija.”

El hombre de la Modernidad  sólida Bimilenaria tiene que ser “ una sustancia compresiva racional con una solidez maleable a los avatares personales y sociales entre iguales, como entre sociedades en la diversidad “ .

Una Modernidad Sólida Bimilenaria del siglo, con distintas formas,pero sin llegar a romperse por los avances de la Comunicación o la Tecnología.

De nuevo, el homo sapiens sigue teniendo unas necesidades físicas y espirituales. Unas con otras deben ser compatibles en la Humanidad. Los pueblos del mal llamado Tercer Mundo buscan la burbujeante supuestas sociedades felices de la Europa Occidental.

Es decir, estamos en otro ciclo histórico de movimientos migratorios clandestinos o legales. Unos por necesidades físicas , otros por búsquedas de manos de obras especializadas.

La Modernidad Sólida Bimilenaria versus a la Modernidad Liquida. Recíprocamente deben dar respuesta a estas necesidades enmarcadas en los Objetivos del Desarrollo Sostenible 2030 de la conservación del planeta. Unos planes reales, no ficticios para eslóganes.

Mejor dicho, la Modernidad Sólida Bimilenaria debe realizar una transición del ser humano a la naturaleza. Un homo sapiens que cuiden del mundo. El consumidor debe no competir por llenar su armario de ropa; tener mejor coche o la mejor casa.

De hecho, el hombre como hijo propio de la naturaleza debe vivir en ella sin alterar. El ser humano usará sus actitudes, competencias y moralidades para la búsqueda del Bien Socio-Natural.

Alrededor de compaginar, un progreso para regresar a la vida sana y saludable. Las investigaciones se orientarán en las mejoras de las condiciones humanas globales.

De igual importancia, poder ser sólido en materia de las actitudes y valores. A la vez que maleable a los cambios, dándole una sustancia al progreso de los problemas presentes. Eso si, no siendo liquido, insulso de pensamientos y automáticos de los sistemas mundiales.

En conclusión, un hombre sólido y maleable en sus actos y actividades. Con una capacidad empática y resilencia a los cambios del planeta de este siglo. Una Modernidad Sólida  Bimilenaria versus una Modernidad Liquida, puede llegar a ser incomprensible como fugaz.


BIBLIOGRAFÍA

-Bauman Z.(2004).Modernidad Liquida. Fondo de Cultura Económica Argentina.  Tercera Reimpresión (PCE Argentina. Buenos Aires
-Christopher,A.(2019).La gravedad que supone la explotación del petróleo. La sangre de la Tierra. Mándala Ediciones. Madrid.
-Origoni Y.(2016).Una introducción a la Teoría de la Modernidad Líquida. Revista digital Universa México. Publicado el 20 de octubre de 2016. Consultado el día 23 de octubre de 2020 en, https://noticias.universia.net.mx/cultura/noticia/2016/10/20/1144779/introduccion-teoria-modernidad-liquida.html


De Antonio Carlos González-López
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